• Categoría de la entrada:Seguros

Las tecnologías emergentes –desde drones, impresión 3-D o coches sin conductor- están cambiando la naturaleza del riesgo cibernético.

Sin embargo, la regulación y los regímenes de gobernanza actuales son, en general, inadecuados para garantizar la seguridad de la infraestructura cibernética del mundo. Así se pone de manifiesto en el informe que ZURICH y ESADE Center for Global Economy and Geopolitics (ESADEgeo) acaban de publicar y en el que proponen nuevas medidas para fortalecer el marco global para gestión de los riesgos cibernéticos.

“No se puede esperar que el marco de gobernanza existente desde el siglo XX pueda dar una respuesta suficiente a la tecnología del siglo XXI”, afirma el director de Riesgos del grupo suizo, Axel Lehmann. “Vivimos en un mundo lleno de oportunidades, pero también de riesgos. No hay mejor ejemplo de esto que la relación entre la información y tecnologías de la comunicación y la ciberseguridad. La presencia cibernética sustenta casi toda la actividad económica y social”, indica.

Según señala el informe, las tensiones geopolíticas e ideológicas entre países se juegan cada vez más en el ciberespacio. “La creciente inestabilidad política podría ser aprovechada por algunos gobiernos con el objetivo de reducir la capacidad y el alcance de algunas instituciones técnicas que proporcionan estabilidad y resistencia en el ciberespacio”, remarca Javier Solana, presidente de ESADEgeo.

Las empresas en casi todos los sectores están expuestas a amenazas cibernéticas con el potencial de causar un daño enorme en términos de reputación, pérdidas físicas, responsabilidades y costes regulatorios. Estas amenazas cibernéticas podrían inculso afectar gravemente el desarrollo técnico y económico a nivel mundial.

“La naturaleza de la seguridad cibernética está evolucionando tan rápidamente que puede ser difícil para las empresas hacer un seguimiento de los riesgos, por no hablar de las soluciones”, señala Mike Kerner, director general de Seguros Generales del grupo asegurador. “Está muy claro que las empresas que quieren protegerse de los cibernéticos deben adoptar una mentalidad de resistencia”, aclara.

El papel del sector privado

Finalmente, el informe pone de relieve las oportunidades para el sector privado, la sociedad civil y los responsables políticos para mejorar la situación actual y facilitar la mitigación de las amenazas cibernéticas. Entre las recomendaciones a los políticos, el informe incluye la creación de un Consejo de Estabilidad Cibernética, para fortalecer las instituciones mundiales y aislarlos de las tensiones geopolíticas, y la creación de un sistema de alerta cibernética basado en la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mejorar la gestión de crisis.

Al mismo tiempo, el sector privado debe participar en el intercambio de información y emplear un enfoque que aumentará su capacidad de resistencia global con el fin de abordar deficiencias.

¿Cuál es tu opinión?

Deja una respuesta