• Categoría de la entrada:Seguros

Se trata de un descenso considerable comparado con 2011, cuando las pérdidas supusieron 126.000 millones de dólares

Las pérdidas derivadas de catástrofes naturales supusieron para el mercado asegurador mundial aproximadamente 33.000 millones de dólares en 2014, un gran descenso si se compara con el año 2011, cuando estas pérdidas costaron 126.000 millones de dólares. El último informe elaborado por GUY CARPENTER hace un repaso de las pérdidas aseguradas derivadas por estos eventos catastróficos y por la acción del hombre bajo el título ‘Análisis de las Catástrofes Globales’, que revela algunas interesantes conclusiones como que las pérdidas registradas el pasado año han sido las más bajas desde 2009.

“Aunque las pérdidas por catástrofes en 2014 han supuesto la cifra más baja desde hace muchos años, seguimos viendo que hay una serie de importantes impactos y pérdidas derivadas por las catástrofes naturales y por las acciones del ser humano”, explica James Waller, meteorólogo analista de GC Analytics. Para el especialista, los eventos más destacados se han sentido con “notables pérdidas alrededor del mundo, que incluye las tormentas de nieve en febrero de 2014 en Japón, granizo y tormentas en Europa, inundaciones en Reino Unido y un invierno frío con tormentas en Norteamérica”.

América sigue sumando las mayores pérdidas: un 57%

La región de las Américas comprende el 57% de las pérdidas globales en 2014, una cifra algo superior en comparación con el 48% de 2013. Principalmente se vieron afectados por un frío invierno en EE.UU. y Canadá que supuso 2.300 millones en pérdidas aseguradas.

“Los terremotos también jugaron un papel importante en las pérdidas aseguradas, con una magnitud de 7,3 y 6,0 temblores presentes a lo largo de la frontera de Nicaragua con El Salvador y en el Valle de Napa de California, respectivamente”, señala GUY CARPENTER en el informe. Asimismo, el huracán más impactante de la temporada, Odile, golpeó la Península de Baja California de México y causó unas pérdidas aseguradas estimadas en 1.600 millones.

En concreto, la tormenta tropical Iselle tocó tierra en la Isla Grande de Hawai, un hecho que no sucedía desde hace 50 años, explica el informe. Mientras tanto, los huracanes Fay y Gonzalo “no dieron respiro a las Bermudas”, derribando árboles y líneas de energía en toda la isla. “Aunque el ojo del huracán Gonzalo pasó directamente sobre las Bermudas, estos daños excepcionales se han visto compensado en parte debido a los códigos de construcción resistentes de la zona”, apuntó Waller. “A pesar de que 2014 ha sido un año relativamente tranquilo para catástrofes, -añade- dos eventos concretos como Odile y Gonzalo reafirman la importancia de la educación y la aplicación de estrategias innovadoras de gestión de riesgos para mitigar las pérdidas experimentadas de una catástrofe”.

¿Cuál es tu opinión?

Deja una respuesta