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Introducción

Este refirmando conocimientos lo dedicaremos a sustanciar el marco normativo referente al interés asegurable como factor importante de un verdadero equilibrio entre las partes del contrato de seguro.

Recordaremos el contenido de los artículos 1.133 y 1.159 del código civil venezolano, cuáles son las partes del contrato de seguro por medio de casos específicos para luego enfocarnos en el interés asegurable; hacer una advertencia y cerrar con una declaración del tribunal supremo de justicia.

Artículos del código civil venezolano como materia contractual

De acuerdo al artículo 16 del decreto ley del contrato de seguro, “la póliza de seguro es el documento escrito donde constan las condiciones del contrato”.

De acuerdo a esa definición la póliza de seguro como materia contractual “debe atribuírsele el sentido que aparece evidente del significado propio de las palabras, según la conexión de ellas entre sí y la intención del legislador” como lo anuncia el artículo 4 del código civil.

De tal manera al contrato de seguro le son aplicables los artículos 1.133 y 1.159 del mismo código.

El artículo 1.133 establece entre las disposiciones preliminares de los contratos que: el contrato es una convención entre dos o más personas para constituir, reglar, transmitir, modificar o extinguir entre ellas un vínculo jurídico.

y el artículo 1.159, en su inicio, considera entre los efectos del contrato que: los contratos tienen fuerza de ley entre las partes.

Partes del contrato de seguro

Empezaremos recordando quiénes son partes del contrato. el artículo 7 del DLCS dice: son partes del contrato de seguro:

  1. La empresa de seguros o asegurador, es decir, la persona que asume los riesgos. sólo las empresas de seguros autorizadas de acuerdo con la ley que rige la materia pueden actuar como asegurador.
  2. El tomador, o sea la persona que obrando por cuenta propia o ajena, traslada los riesgos.

Y el artículo 8, del mismo dlcs, agrega:

En los contratos de seguros podrán existir además de las partes señaladas en el artículo anterior, el asegurado, persona que en sí misma, en sus bienes o en sus intereses económicos está expuesta al riesgo; y el beneficiario, aquél en cuyo favor se ha establecido la indemnización que pagará la empresa de seguros. el tomador, el asegurado o el beneficiario pueden ser o no la misma persona.

Por medio de algunos ejemplos diferenciaremos los conceptos sobre tomador, asegurado y beneficiario.

caso 1. El tomador, el asegurado y el beneficiario es la misma persona, cuando el propietario de una vivienda particular contrata con la empresa de seguros una póliza transfiriendo los riesgos de la posible pérdida o daños materiales causados a la estructura de la residencia asegurada y/o los bienes asegurados directamente causados por: incendio, rayo, explosión, caída de aeronaves u objetos desprendidos, caída de árboles y parte de ellos. caída de antenas parabólicas, antenas receptoras de radio y t.v., cables de alta tensión, torres y postes de electricidad, caída de muros o paredes pertenecientes a propiedades de terceros, torres o grúas de construcción y tanques elevados de agua, cualquier agente de extinción, agua e inundación, humo. motín, disturbios populares, disturbios laborales y daños maliciosos, huracán, ventarrón, tempestad, robo, asalto, atraco o su tentativa.

caso 2. El tomador (p.ej. una persona jurídica), obrando por cuenta ajena (es decir por terceros: empleados), contrata con la empresa aseguradora una póliza de seguro de salud. en este caso al tomador le asisten las obligaciones como el de pagar la prima. los empleados (terceros), como asegurados se benefician al recibir la prestación asegurada, aunque también les asiste las obligaciones que sólo pueden ser cumplidas por ellos, como por ejemplo: remitir los documentos requeridos para solicitar la carta aval, como mínimo, con siete (7) días hábiles de anticipación a la fecha en que deba realizarse el tratamiento médico y/o la intervención quirúrgica.

Interés asegurable

El decreto ley del contrato de seguro en su título iii del seguro contra los daños en general, artículo 57 define al interés asegurable como: “todo interés económico, directo o indirecto, en que un siniestro no se produzca, puede ser materia del seguro contra los daños”.

Esclareceremos esa definición por medio de ejemplos:

  • Interés económico directo

Cualquier persona poseedora de un bien que forma parte integrante de su patrimonio, al considerar que ese bien se encuentra expuesto a algún tipo de riesgo cuya materialización le produciría pérdida o deterioro, tiene un interés económico directo en que el siniestro no se produzca; por lo tanto ese objeto puede ser materia del seguro contra los daños.

  • Interés económico indirecto

El transportista de mercancías cuando transporta bienes propiedad de otras personas naturales o jurídicas, asume responsabilidad económica por la pérdida o daño material causado directa o indirectamente por alguno de los riesgos que pueden afectar al medio transportador. ese riesgo que él asume constituye un interés económico indirecto.

Las empresas aseguradoras, en consonancia con el principio establecido en el artículo 57 sobre el interés asegurable, para aceptar el riesgo que se le quiere trasladar solicita, como uno de los requisitos indispensable, conocer la relación económica (lícita) que existe entre el tomador (contratante) con el objeto a asegurar. en fin de cuentas, lo que es asegurable es el interés económico que tiene una persona sobre el bien que posee.

Dicho en otras palabras, trasladar los riesgos que existan sobre el bien a la aseguradora, significará un beneficio para el tomador del seguro si su pérdida o deterioro implica daño económico a su patrimonio.

un ejemplo nos permitirá precisar esta distinción: en el seguro de hurto de un vehículo terrestre contratado por su propietario, lo que se asegura es el interés del asegurado en conservar su vehículo (derecho de propiedad) y no el vehículo en sí mismo (cosa asegurada).-

Un interés asegurable protegerá el valor de lo asegurado hasta la suma máxima de pérdida establecida en la póliza de seguro.

“Sin interés asegurable no puede haber legalmente un contrato de seguros”

El final del primer párrafo del artículo 57 expresa: “la ausencia de interés asegurable al momento de la celebración del contrato produce la nulidad del mismo”.Advertencia

Si en algún momento la aseguradora, controvirtiendo el principio de interés asegurable, suscribiere una póliza de seguro habiendo ausencia de interés asegurable por parte del tomador sobre el bien objeto del seguro, el contrato es nulo y por lo tanto la empresa de seguros queda liberada de toda responsabilidad.

De existir un contrato de seguro al ocurrir un siniestro, para poder indemnizar el asegurador solicitará al tomador documentos que demuestren la legitimidad del interés económico; de no hacerlo, el contrato es nulo.

El tribunal supremo de justicia en una de sus decisiones declara:

“El interés asegurable es aquél para quien la producción de un siniestro daña directamente un bien que integra su patrimonio, o indirectamente el patrimonio como unidad (daños patrimoniales), o que afecta su integridad corporal o la vida (propia o ajena) con la que se halla en relación,… y el beneficiario es el que como titular del interés asegurado, tiene derecho a percibir la contraprestación del asegurador…”.

Bibliografía consultada

  • Código civil venezolano (1982)
  • Tribunal supremo de justicia

sala de casación civil exp: nº. 2012-000742 (18-04.2013)

  • Decreto ley del contato de seguro (2001)

Autor: Prof Elias Muñoz

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