• Categoría de la entrada:Salud

En EEUU se calcula que hay cerca de 90 millones de personas, entre hombres y mujeres, que sufren este problema.

Roncar, además de molestar al compañero de cama o de cuarto, puede derivar en problemas de salud como la bronquitis crónica, enfermedades cardiovasculares e incluso triplica las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

La ciencia no ha dejado de trabajar para acabar con esta problemática y parece que ahora ha dado con una solución, tal y como se extrae de un estudio publicado por la revista Chest y recogido por el portal El Confidencial, según el cual realizando a diario unos breves ejercicios ayudarían a reducir los molestos ronquidos.

Unos investigadores brasileños han contado durante tres meses con 39 personas con edades comprendidas entre los 20 y los 65 años a los que se les realizaron un lavado nasal tres veces al día (a través de la inhalación de vapores o con una solución salina). Tras esto, una parte de los participantes realizaban ejercicios respiratorios y la otra una serie de movimientos con la boca y con la lengua durante ocho minutos.

“Si bien se observaron muy pocos cambios en las personas a las que se les asignaron los ejercicios de respiración, los investigadores descubrieron que los que hicieron los ejercicios de boca y lengua redujeron la frecuencia de los ronquidos en un 36% y la potencia total de los mismos en un 59%”, explica Amy Capetta en Yahoo Health.

“Este estudio demuestra un tratamiento no invasivo que podría ayudar a ese numeroso sector de la población que sufre el problema de los ronquidos, tanto para roncadores como para sus compañeros de cama”, comenta Barbara Phillips, directora del Laboratorio del Sueño de la Universidad de Medicina de Kentucky.
El ejercicio

Aunque los autores del estudio no han determinado los efectos individuales de cada ejercicio específico en los participantes, todos ellos los realizaron tres veces al día durante unos dos minutos:

  1. Empuje la punta de la lengua contra el paladar y deslice la lengua hacia atrás todo lo que pueda, de alante hacia atrás.
  2. Doble la lengua hacia arriba y presiónela por completo contra la parte trasera de los dientes cubriendo el paladar por completo.
  3. Presione con la punta de la lengua la parte inferior de su boca (la parte de los dientes delanteros) mientras apoya por completo la lengua sobre el suelo de la boca. Es lo mismo que el punto número 3 pero en la parte de abajo.
  4. Diga la vocal ‘a’ mientras lleva la lengua hacia la parte posterior del paladar, haciendo algo de presión, como si fuese a tocar la úvula o la campanilla

¿Cuál es tu opinión?

Deja una respuesta