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Las hemorroides son una dilatación de las venas localizadas en los márgenes internos o externos del ano.

La causa más frecuentemente implicada en su aparición es el estreñimiento debido a malos hábitos alimentarios.

Otras causas frecuentes de hemorroides son:

Herencia familiar (determinados miembros de una misma familia pueden presentan una mayor prevalencia).

El embarazo debido a la presión para evacuar y el esfuerzo para dar a luz, puede producirlas, pero normalmente desaparecen tras el parto.

El estar mucho tiempo de pie, o cargar mucho peso, puede favorecer o empeorar los síntomas.

El consumo de sustancias excitantes o picantes puede favorecer o empeorar los síntomas de las hemorroides.

Los síntomas más frecuentes son:

Picor y quemazón a nivel anal, sobre todo tras defecar o limpiarse al ano.

Emisión de pequeñas cantidades de sangre roja por el ano, normalmente al finalizar la defecación o al realizar la limpieza con el papel higiénico.

Las hemorroides externas pueden doler durante la defecación o durante la sedestación prolongada. Las hemorroides internas no suelen doler.

El diagnostico de hemorroides se basa en la descripción de los síntomas del paciente y la visualización de las hemorroides mediante la inspección anal, el tacto rectal o la anoscopia.

El tratamiento de las hemorroides debe ser inicialmente conservador e incluir:

Durante las crisis:

Baños de agua tibia-fresca (3-4 al día), durante 10-15 minutos.

Aplicación de frío local

Uso de cremas antihemorroidales, durante un tiempo limitado (no más de 5-7 días, porque pueden provocar más sangrado).

Analgésicos (paracetamol, antiinflamatorios.)

Durante la defecación:

Evitar reprimir el deseo de ir al baño.

Procurar realizar una deposición al día, evitando las diarreas y el estreñimiento

Evitar los esfuerzos al defecar

Si las hemorroides salen del ano se debe intentar devolverlas a su posición habitual haciendo una leve presión con el dedo.

Para la limpieza es mejor toallitas húmedas o hacer baños de agua tibia tras la deposición que el uso del papel higiénico

Las hemorroides de gran tamaño, muy sangrantes, que se prolapsan con facilidad o que se trombosan pueden requerir de tratamiento quirúrgico, las técnicas más utilizadas son:

Extirpación quirúrgica de la hemorroide.

La ligadura en banda consiste en poner un anillo de goma alrededor de las hemorroides y éstas poco a poco van disminuyendo

Coagulación con láser

Esclerosis de la hemorroide.

Prevención de la enfermedad

Aumentar la cantidad de fibra en las comidas (frutas frescas, verduras, pan integral, cereales…).

Beber líquidos: de 2 a 3 litros al día (zumos, sopas)

Evitar el consumo de alcohol, los excitantes y los picantes.

Realizar algo de ejercicio diariamente.

Evitar el uso de ropa interior o prendas ajustadas durante las crisis

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