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Lo primero antes de nadar en el mar es la seguridad, y más en un entorno tan poco controlado.

Las olas, el calor, la salinidad, los vehículos acuáticos y muchos otros factores pueden poner en peligro nuestra integridad, por lo que lo primero que tenemos que hacer es ver bien por donde está delimitada la zona de baño y alejarnos de los peligros antes mencionados y otros de temas biológicos como algunos peces o medusas.

La primera medida que tenemos que tomar es mirar la bandera que nos determina lo adecuado que está mar para realizar nuestra actividad, y sobre todo hacer caso, ya que para nadar es aconsejable alejarse de la arena, y contra más nos adentremos en el mar, más peligro hay de sufrir algún tipo de accidente.

La protección solar es básica, vale, no tiene nada que ver con la actividad en sí, pero es necesaria.

Alejarse de la orilla de la playa, donde rompen las olas, es un gran consejo, ya que así evitaremos las turbulencias de las olas al romperse, facilitando así la natación. Eso sí, no se vaya muy lejos, puesto que si nos cansamos, deberíamos poder volver sin problemas a tierra firme y evitar el ahogamiento, hay que buscar el punto medio.

Nade en paralelo a la playa, así se asegura no alejarse demasiado y que las olas no vayan en contra suya, permaneciendo así en una zona segura.

Utilice prendas específicas, y es que la pérdida de calor en el agua del mar es muy grande, por lo que si vamos a realizar mucho tiempo esta actividad, un neopreno nos podría venir muy bien.

Si nos alejamos mucho de la costa y vemos que nuestra fuerza de avance es menor que la fuerza que hace que el mar nos adentre, lo idóneo es llamar la atención del salvavidas y no luchar contra el mar, puesto que siempre va a ganar. Una vez llamada su atención, podrán venir a rescatarnos en lancha o de otra manera, pero podremos aguantar hasta entonces flotando, si luchamos contra el mar, como hemos dicho antes, lo más seguro es agotarnos antes de que lleguen, y las consecuencias son desastrosas.

Tenga en cuenta que el mar cansa más que la piscina, y que podemos tragar algo de agua, por lo que deberíamos ir poco a poco, conociendo el terreno y no adentrarnos a la aventura.

 

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