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Al circular por las carreteras muchas veces no se puede evitar tener que adelantar a un vehículo más lento.

Sea un camión, un autobus o un turista admirando el paísaje, llegará un momento en el que será preciso adelantar a ese vehículo.

Muchos automovilistas, a la hora de adelantar se pegan al otro auto, se limitan a poner el intermitente y en cuanto hay posibilidad lo adelantan. Entonces, ¿cómo deberíamos adelantar? Lo primero es cambiar nuestra actitud al respecto y seguir una serie de consejos.

Muchas veces, tenemos tendencia a querer adelantar a la más mínima oportunidad. Es una cuestión de actitud que habría que cambiar. En realidad, muchos adelantamientos no nos hacen ganar tanto tiempo como uno piensa. En un trayecto de una hora sin tráfico, adelantando en cada oportunidad, puede que no ganemos más que un par de minutos al final. ¿Vale la pena?

Cuántas veces no hemos visto un automovilista adelantar en cada oportunidad, apurando al máximo el adelantamiento de ese camión que había delante para, al cabo de unos metros, meterse en una gasolinera o girar en un cruce. Ese conductor no ha ganado nada de tiempo, un par de segundos quizá, sin embargo se ha puesto en peligro y ha puesto en peligro a los demás usuarios.

En una carretera de doble sentido, adelantar es una maniobra peligrosa. Se mire por donde se mire. Y es que durante un determinado tiempo vamos a estar circulando en el carril contrario. Entre la distancia de seguridad, el camión y la velocidad a la que nos incorporaremos de nuevo a nuestro carril -que nos habrá hecho recorrer más distancia que la de seguridad inicial, necesitaremos de media unos 150 metros.

También hay que tener en cuenta las características de su propio vehículo (cuanto más fuerte sea el motor del cual disponga, mejor), las condiciones de carga y de la carretera. Todos ellos son factores que harán que nuestra distancia para adelantar se alargue notablemente.

Por último, las líneas continuas están ahí por una razón. Aunque no nos parezca obvio (cambio de rasante, carretera muy transitada por ciclistas, entradas y salidas que no vemos, etc). Debería adelanta únicamente si va a poder completar la maniobra antes de llegar a la línea continua.

Es una maniobra que hay que efectuar con decisión. Si tenemos una duda, mejor esperamos a otra oportunidad más clara. Tampoco hay que tener miedo de acelerar. ¿Qué sentido tiene ponerse en contradirección para ir a 5 km/h más rápido que el camión? Cuánto menos tiempo estemos expuestos al peligro, mejor.

Una vez has adelantado el automóvil hay que seguir acelerando o al menos mantener una velocidad significativamente superior a la del vehículo adelantado hasta que estemos de nuevo en nuestro carril y nos incorporaremos a una buena distancia del otro auto para evitar que frene y nos impacte por detrás.

 

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