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Circulación de las piernas, el calor, estar todo el día sentado frente al ordenador, no hacer ejercicio, etc. Puede ser malo para tus piernas y salud

La sensación de pesadez o de cansancio en las extremidades inferiores no es algo para tomar a la ligera.

En este artículo te damos algunos consejos para que puedas mejorar el retorno sanguíneo y evites la hinchazón o molestias que te aquejan.

¿Por qué se hinchan las piernas?

Si bien la insuficiencia venosa crónica se puede desarrollar en cualquier momento del año, cuando empiezan los días más cálidos aumentan las consultas con los flebólogos.

En esa época es probable sentir pesadez o cansancio superior en las piernas.

Esto se debe a que se produce una dilatación mayor a la habitual, por lo que se acumula más sangre y se retiene más líquido en las extremidades inferiores.

Cuando las venas pierden su elasticidad y se van deformando, las válvulas que impulsan la sangre al corazón no cierran bien.

Como todo sucede por fuerza de gravedad, los fluidos se acumulan en las piernas. Este problema suele afectar más a las mujeres en los meses de calor y puede ser bastante molesto o doloroso.

¿Cómo mejorar la circulación en las piernas?

Existen una serie de hábitos que podemos adoptar para evitar que las piernas se hinchen en el verano o que aparezcan las várices y el dolor. Presta atención a estos consejos:

No permanecer en la misma postura

Según el tipo de trabajo que tengas quizás pases muchas horas de pie o sentado.

Trata de cambiar la posición al menos unos minutos cada hora.

Muévete todo lo que puedas, levántate del asiento o busca una silla, camina algunos pasos o gira los tobillos en todos los sentidos.

Realizar actividad física

El deporte tiene múltiples beneficios para nuestro cuerpo.

En lo que se refiere a la circulación sanguínea, está comprobado que caminar, andar en bicicleta, correr o nadar permiten fortalecer los músculos y al mismo tiempo las venas de las piernas.

Con solo media hora diaria es suficiente.

Si crees que no tienes esos minutos libres, entonces al menos camina al trabajo, sube por las escaleras en lugar de usar el elevador o deja el coche aparcado más lejos de tu destino.

Dar duchas de agua fría

Como ya te hemos explicado, las temperaturas elevadas empeoran la situación.

Por lo tanto, puedes contrarrestar los efectos del calor aplicando frío en la zona afectada.

Existen muchas formas de hacerlo como, por ejemplo, darse duchas o baños de agua fría.

Otra opción es aplicar compresas frías (pueden ser unos cubos de hielo envueltos en un paño) durante algunos minutos.

Al regresar a casa por las noches, es el mejor momento para estas prácticas, porque relajarán tus piernas y las deshinchará.

Elevar las piernas

Los efectos de la gravedad son enemigos de las piernas (y de la circulación, sobre todo).

Por esta razón, una vez que hemos pasado varias horas de pie o sentados, vale la pena cambiar la posición para que la sangre “suba”.

Por ejemplo, puedes acostarte en la cama y elevar las piernas apoyando los talones en la pared.

Al principio sentirás una presión, o incluso dolor, pero debes mantener las piernas estiradas al menos unos minutos.

Durante el día también puedes cambiar la posición de las piernas usando reposapiés o, si te vas a sentar, usar otra silla para las piernas.

Por las noches, una buena idea es colocar cojines debajo de los talones para que las piernas queden más altas que el cuerpo.

Algunas personas incluso modifican las patas de la cama para que la cabeza esté más baja que los pies.

Drenaje linfático

Puedes someterte algunas sesiones en un centro especializado y verás los resultados.

Existen dos opciones: manual o mecánico.

El drenaje linfático elimina el exceso de líquidos en las extremidades, mejora la circulación de las piernas y, en algunos casos, ayuda a perder peso.

Si estás en casa y quieres darte un masaje en las piernas y pies, también puedes disfrutar de él.

Sentada en el sofá o en la cama, haz movimientos circulares en toda la extensión de las extremidades utilizando algún aceite esencial, crema refrescante o incluso un par de cubitos de hielo.

Usar ropa holgada

Los jeans y los ciertos tipos de calcetines son los peores enemigos para la circulación sanguínea de las piernas.

Esto se debe a que la ropa ceñida dificulta el retorno venoso hacia el corazón.

Si bien pueden ser cómodos y lucir bien, trata de no llevarlos todo el tiempo.

Cambia de vez en cuando a pantalones menos ceñidos que permitan a las piernas “respirar”.

En cuanto a los calcetines, mejor si son de algodón y sin un elástico muy ajustado en los tobillos.

El calzado es otro tema interesante: cuanto más apretados o cerrados sean, más posibilidades hay de que se produzca hinchazón o problemas circulatorios.

Por lo tanto, trata de usar modelos que permitan el movimiento de los pies y, sobre todo, no llevarlos demasiadas horas seguidas.

Seguir una dieta saludable

El sobrepeso, así como también el estreñimiento por llevar una dieta baja en fibras, afectan la circulación de la sangre.

Es preciso entones tener una alimentación variada y repleta de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.

No olvides los 2 litros de agua por día y evita el alcohol.

¿Cuál es tu opinión?

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