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Las gasolinas no son un producto directo del refinado del petróleo, sino que se trata de una compleja mezcla, con punto de ebullición comprendido entre ambiente y 180 °C.

Su componente principal son hidrocarburos, acompañado en diferentes proporciones por productos oxigenados, estos últimos, con preferencia, de origen biológico.

Un octano es una clase de hidrocarburo que dispone de 8 átomos de carbono. Un carburante, por su parte, es una combinación de distintos hidrocarburos que se utiliza para lograr el buen funcionamiento de un motor.

El octanaje es la escala que permite calificar el poder antidetonante de los carburantes, cuando éstos son comprimidos en el cilindro que forma parte de un motor. Esta escala, también conocida como índice de octano, considera una determinada combinación de hidrocarburos como base para poder realizar la comparación correspondiente.

Los octanos miden la resistencia a la detonación de la gasolina, es decir, hasta qué punto puede retrasarse este suceso para lograr una reacción química más eficiente y soportar una mayor compresión.

De toda la vida, la gasolina de 91 octanos ha sido más barata que la de 95, esto obedece a que el refino de la gasolina a mayor octanaje es más completo, además, suele estar mejor tratada a nivel químico, dependiendo de la petrolera, con menor contenido de azufre o más aditivos que respetan a largo plazo el motor, sistema de inyección, escape, aceleración, etc.

Los motores son más efectivos cuando logran emplear un índice de compresión elevado. Para mantener esta efectividad es necesario que los carburantes, como por ejemplo la gasolina,  estén en condiciones de tolerar el nivel de compresión sin que se produzca su detonación o una combustión precoz.

Cuando un motor recibe un combustible que tiene un octanaje más alto del empleado en su funcionamiento, o como lo indique su fabricante, no se produce ningún daño, aunque tampoco se obtiene beneficio alguno.

El problema surge cuando el octanaje del combustible es más bajo al requerido para el funcionamiento del motor.

En ese caso, cuando el índice de octano de un combustible no es suficiente y el motor tiene una elevada relación de compresión (el número que sirve para calcular la proporción en que se comprime el aire o la mezcla de aire y combustible que hay en la cámara de combustión de un cilindro), la mezcla se auto enciende, o sea que la combustión tiene lugar en un lapso de tiempo demasiado corto y se produce una detonación prematura, lo cual deriva en que el pistón sea golpeado con brusquedad y el rendimiento del motor se reduzca de manera drástica, con la posibilidad de que tengan lugar averías considerables.

En el léxico de los mecánicos, este fenómeno se suele denominar cascabeleoo mejor conocido como pistoneo. Utilizar una gasolina de menor octanaje que el requerido puede provocar que el motor tenga un desempeño menor y con el tiempo se dañe el control de emisiones; empero, además de pérdida de poder en el motor, no existe tal  ahorro de dinero por el uso de bajo octanaje en la gasolina.

Autor:  Jesús Abraham

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