Trabajo en equipo, una habilidad necesaria en todos los ámbitos en que nos desempeñemos, pues el resultado total es mayor que la suma de las partes.

Desde pequeños, se nos inculca a mirar por nuestro “equipo” de forma colectiva dejando nuestro propio “yo” relegado a un segundo plano.

Así, aprendemos que el trabajo bien hecho se hace en grupo y que dentro de cada equipo hay un líder que destaca sobre el resto –de forma voluntaria o no-.

Para el 75% de los seleccionadores de personal, el buen trabajo en equipo es fundamental.

¿Sabes potenciar esta herramienta tan demandada?

A continuación, te presentamos algunas características de las personas que son proclives a trabajar en equipo:

Automotivase.

Transmitir esta sensación al equipo hará que el resto te vea no como alguien perfecto, pero sí seguro de lo que haces.

Aprender que no somos perfectos pero que nuestro trabajo es igual de valorable que el resto, es la clave de esta habilidad.

Agudo.

La capacidad de agudeza es la misma que la de observación.

Examinar y llevar a cabo los pasos del éxito ajeno es importante.

Más, dale un toque personal e intentar ir más allá es decisivo.

Flexible.

Estar nutrido de una tolerancia y una capacidad de aceptación grupal te llevará a ser flexible.

Esto no significa ser la presa fácil.

Por lo tanto, sé la persona capaz de aceptar y doblegarse ante opiniones o ideas ajenas.

Sobre todo, por que pueden ser también ser igual de válidas que las tuyas.

Accesible.

Así nos encontramos con los mejores jugadores que se encuentran disponibles para involucrarse en un meollo en cualquier momento.

Pero ojo, la flexibilidad es como el respeto: si lo deseas, tú también debes demostrarla.

Que te apasione lo que haces.

Los mayores logros se consiguen cuando alguien se preocupa realmente por su trabajo.

De forma leal, no solo por una recompensa económica.

Si te muestras como un jugador apasionado, verás que todos quieren contagiarse de ti y querrán jugar en tu equipo –o tu empresa-.

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