Trabajar automotivados, una necesidad imperiosa, pues de otra manera perdemos el sentido de realización de nuestro trabajo y caemos en la rutina.

Toda conducta humana es impulsada por la motivación, ya se trate de necesidades o deseos.

Siempre hay un agente impulsador que nos insta a actuar para lograr algo.

Así es en todos los ámbitos:
  • Pareja.
  • Familia.
  • Trabajo.

Sin embargo, con frecuencia vemos que muchas personas van de sus casas a sus trabajos y de sus trabajos a sus casas.

Es decir, con el ánimo bajo, desmotivados, como si tales actividades no tuvieran importancia o trascendencia.

Incluso,como si resultara insuficiente lo que hacen para generarles satisfacción.

Una persona promedio, pasa más de 100 horas de su tiempo trabajando.

En consecuencia, debe admitirse que lo más sensato sería realizar el trabajo de manera:

  • Motivada.
  • Con satisfacción y alegría.
La pregunta obligada es:

¿Cómo trabajar automotivados y superar el desinterés, la apatía o la resignación?

Si consideramos que la motivación es, en esencia, una fuerza interna que nos impulsa a actuar, lo primero es preguntarse:

  • Qué motivos tengo para hacer lo que hago.
  • Cuál es la razón por la que vengo a trabajar diariamente.

La primera respuesta suele ser: “por necesidad”.

Y aunque en apariencia es así, el trabajo es una fuente de enormes ganancias, como:
  • Autoconocimiento.
  • Relaciones.
  • Aprendizaje.
  • Dinero, entre otras.
Para trabajar automotivados, lo primero que requerimos, es descubrir es que:
  • No trabajamos para otros sino para nosotros mismos.
  • Nos pagan para aprender.
  • Tener experiencia y desarrollarnos.
El precio que pagamos, es:
  • Invertir tiempo y esfuerzo.
  • Seguir instrucciones y respetar reglas.

Lo segundo, es tener metas claras y significativas que nos emocionen y nos induzcan a levantarnos con entusiasmo.

Trabajar desde la alegría, es lo mejor para lograr metas.

Si esas metas se fragmentan en metas diarias, semanales y mensuales, será más fácil lograrlas y se reducirá el nivel de estrés de cada día.

Si nos preparamos, si nos desarrollamos y nos hacemos competentes en algún área del trabajo, nuestro desempeño profesional se hace gratificante.

Incluso,el dominio de un área genera confianza en uno mismo, lo cual nos lleva a asumir retos mayores cada vez.

Otra sugerencia para trabajar automotivados, es mirar las situación desde una óptica positiva.

Al mismo tiempo, los que parecen ser inicialmente tropiezos, terminan siendo enseñanzas que nos mejoran.

Quejarse o victimizarse es una mala idea, pues afecta nuestra reputación y nos desanima.

Siempre que haya retos habrá temor.

Sin embargo, contamos con el recurso de la atención, y podemos elegir fijarnos en lo que deseamos y no en lo que tememos.

Sin duda,enfocarse en lo que nos asusta resulta debilitante.

Mientras que centrarse en las metas y sus beneficios, nos eleva el ánimo.

Para vivir y trabajar automotivados, es necesario perderle el amor al conflicto, y dejar de vivir en discusiones.

Podría abandonarse la costumbre de tratar de cambiar la manera de pensar, sentir o actuar de los demás, pues una gran pérdida de tiempo y de energía.

Como ha dicho Byron Kattie:

“Deja de sufrir el que se mete en sus asuntos y no se inmiscuye en los asuntos de los demás”.

Esto no significa ser indiferentes sino superar el hábito de poner en prioridad la vida ajena.

Reunirse con gente motivada y exitosa, es una recomendación importante pues opera allí un factor de “contagio emocional”.

Asimismo, nos impulsa a mirar las cosas de manera más amplia y optimista.

Cuidado con la influencia de los perdedores, pues ellos también resultan contagiosos.

Mantenga su espacio laboral ordenado y limpio.

Esto le brindas una sensación de control y le facilita la toma de decisiones.

Encuentre su propio ritmo de trabajo, y no se deje arrastrar por la ansiedad de quienes le rodean.

Recuerde que la vida se vive en el presente y que el futuro es más una ilusión mental que una realidad.

Cada día es algo especial, trátelo de esa manera.

Busque tener un buen comienzo de día, pues los malos inicio tiende a predisponer a las personas.

Asegúrese de no problematizar el arranque de cada día.

Oriéntese al logro no al poder, pues es el logro lo que más poder suele darnos.

La gente respeta a los que resuelven y logran más, que a los que hablan y buscan dominar y resaltar.

Confíe en estas premisas, póngalas a prueba y su motivación se elevará tanto como sus éxitos.

Todo le llega al que ha sembrado.

Buenas semillas, traen buenos frutos. Gracias por leerme.

Autor: Renny Yagosesky es Ph.D y MSc. en Psicología, Conferencista y Escritor.

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