El mega apagón nos agarró desprevenidos por nuestra ausencia de cultura de seguros y prevención.

Una falla eléctrica como la que hemos vivido los venezolanos en los últimos tiempos era simplemente impredecible.

Fue un hecho sin precedentes y en extremo perjudicial para el:

  • Ciudadano común.
  • Empresario.
  • Pequeño comerciante.

Nuestra calidad de vida fue totalmente socavada, las pérdidas económicas son incalculables y las secuelas de este evento aún están por florecer.

Sin embargo, este como otros hechos, nos hacen consientes de nuestras falencias y solemos actuar en consecuencia, por lo menos en el corto plazo.

Si bien los venezolanos tenemos muchas virtudes también tenemos defectos, entre ellos nuestra memoria de corto plazo.

Sobre todo, nuestra falta de cultura de seguros o de previsión o de prevención, como lo quieran llamar.

En nuestro sector (el sector seguros) solemos usar la frase “anti selección de riesgos”.

Es decir,definimos  esa tendencia del venezolano de asegurarse contra aquellos riesgos que percibe como de ocurrencia inminente o que económicamente le pueden afectar en el corto plazo.

Algo que explica que por norma en Venezuela se prioricen los seguros de automóviles o los de salud.

Así mismo, cuando ocurre algún movimiento sísmico, por un muy corto plazo exista una tendencia de asegurar los hogares o los negocios contra el riesgo de terremoto.

Por otra parte,el hecho del “mega apagón”, un evento como dijimos impredecible pero cuyas consecuencias económicas para el empresario o para el comerciante se hubiesen subsanado con la contratación de una buena póliza de seguros.

Por ejemplo, los comercios saqueados o afectados por el vandalismo tendrían respaldo de sus pólizas si hubieses contratado la cobertura de:

“Motín, Disturbios Laborales, Disturbios Populares y Daños Maliciosos”, una cobertura bastante común.

No obstante, para esos negocios que vieron cómo se dañaban y perdían sus productos por la incidencia directa de la falla eléctrica, hubiesen podido protegerse por una cobertura de seguros nada onerosa.

Nos referimos a  una cobertura complementaria de las pólizas de incendio o de las pólizas combinadas de industria y comercio.

En efecto, está diseñada específicamente para  resarcir al asegurado por los daños o perdidas a los bienes asegurados, que ocurran a partir de la terminación de cierto periodo de carencia.

Y al mismo tiempo, que sean ocasionados por o a consecuencia de cambios de temperatura o humedad, debido a:

  1. a) Fallas en el suministro de energía eléctrica, pública o privada, y
  2. b) Daños por desperfectos mecánicos o eléctricos accidentales y repentinos en los equipos de:
  • Enfriamiento.
  • Refrigeración.
  • Congelación
  • Humectación
  • Generación de energía eléctrica.
  • Transformadores y tableros, incluyendo conexiones y tuberías.

Esta cobertura llamada, cobertura de “Deterioro de bienes refrigerados o congelados” como dijimos anteriormente, se puede contratar como complemento en las pólizas de incendio.

También, en  las pólizas combinadas destinadas a la protección de industrias y comercios.

Su costo y aplicación dependerá de:

  • Tipo de bienes que se pretenda asegurar.
  • Calidad de las instalaciones y de los equipos de refrigeración.
  • Factores como antigüedad, mantenimiento, etc.

Con certeza los empresarios más prudentes tienen este tipo de coberturas contratadas, ¿Y Usted?

Yo  me considero un excelente asesor de seguros.

No puedo decir que soy la ejemplificación de la prevención, ya que ante este hecho que nos sumió en la oscuridad puedo decir que aunque contaba con una planta eléctrica, no tenía :

  • Combustible ni el lubricante necesario para su puesta en marcha.

Por otra parte, aunque tengo varios años con ella, nunca la había usado y tampoco había procurado probarla o de entender su funcionamiento.

Incluso, aunque si estoy exento de caer en ese dicho que dice en casa de herreros cuchillo de palo,pues  aunque no sufrí ninguna pérdida, mi hogar y sus bienes si están asegurados.

Hagamos de la previsión y de la prevención nuestros mejores aliados comerciales.

Anticipémonos a los hechos y estemos siempre preparados para lo peor.

En todo caso, si nada malo ocurre tendremos una grata sorpresa y si por el contrario pasa lo peor, estaremos preparados para afrontarlo.

Sin importar la causa de esta falla, es nuestra responsabilidad el estar preparados para afrontar este y cualquier otro tipo de contingencias.

Tengamos cultura de seguros, se previsivo, ¡Asegúrate!

Autor: Marty Frederick Leal Carmona,Consultor – Asesor de Seguros,CEO de Lemar Group Consulting, C.A.

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