Este es el resultado de los datos de una encuesta, realizada entre 2.100 pymes de 14 países de todo el mundo.

La consultora anticipa un cambio en el ámbito de las pymes similar a la

transformación digital observada en los seguros personales durante la última

década.

“La industria aseguradora necesita actuar ahora para satisfacer esta creciente demanda de las pequeñas empresas”, se remarca.

La encuesta señala:

Las pymes de Reino Unido son las más informadas  digitalmente en todo el mundo cuando se trata de interactuar con sus proveedores de  seguros.

El 43% dice que ha comprado seguros online, frente al 24% en promedio a nivel mundial.

Las empresas más jóvenes son las más predispuestas a una operación en línea. 

Las empresas de más reciente creación son  más propensas a interactuar online con la industria de los seguros.

El 48% de las pymes menores de un año, y el 42% de las que tienen entre 4 y 5 años,dicen que quieren comprar seguros online para sus negocios.

Este porcentaje se reduce al 37% de las empresas más consolidadas con más de diez años de antigüedad, que tienden a tener relaciones más estrechas con corredores o agentes.

Las relaciones existentes con los corredores/agentes (44%) y la necesidad de asesoramiento de expertos (38%) fueron  las principales razones para no comprar en línea.

Por otra parte, otro dato significativo está relacionado con la experiencia anterior al

contratar seguros personales.

En realidad, seis de cada diez encuestados (59%) que compraron de forma

online su seguro personal, también lo hicieron para su empresa.

En efecto, lo que el estudio nos dice es que el verdadero seguro digital, es una oportunidad para repensar completamente la oferta de productos y servicios.

Sobre todo, adaptar en consecuencia el modelo operativo para aprovechar al máximo las ventajas”, concluye Gero Matouschek, responsable de seguros para EMEA de la consultora.

Steve O’ Hearn, líder mundial de seguros de PwC, agrega:

Las aseguradoras deben tener la capacidad de comprender a sus clientes y

disponer de soluciones técnicas .

Incluso, que les permitan evolucionar rápidamente y adaptar sus soluciones a los cambios del mercado.

También, deberían contemplar una nueva generación de nuevas empresas.

No solo como clientes, sino también como socios potenciales en la prestación de nuevas soluciones tecnológicas y servicios de valor añadido, creando soluciones más receptivas y específicas.