Las crisis económicas obligan muchas veces a las personas a «ahorrar» y prescindir de ciertos servicios que consideran que no son indispensables, como por ejemplo los seguros.

El nivel de ahorro durante las crisis económicas desciende drásticamente y con ello se reducen gastos e inversiones, como los de los seguros en todos sus ramos.

Se priorizan las necesidades básicas, como son los alimentos, y los seguros se ven afectados al ser en muchos casos sacrificados para intentar cubrir otros gastos más urgentes y obligatorios.

Pero ¿realmente los seguros no son necesarios? Las personas aprenden a vivir con miedo al riesgo, pero sin cubrir las necesidades de seguridad, y al momento que se presenta un siniestro, que casi siempre es de manera fortuita, se ven sin posibilidades de pagar la asistencia que hubiesen tenido cubierta con una póliza de seguros, teniendo que recurrir a los ahorros, si los tienen, a las tarjetas de crédito o a préstamos, e incluso llegando a vender bienes para cancelar la deuda contraída.

Es por eso que las pólizas de seguros funcionan como un tipo de ahorro, que si se planifica, genera estabilidad y seguridad, tanto al tomador de la póliza, como a sus familiares.

¿Cómo planificar la compra de un seguro? Se puede tomar la decisión de asegurar a las personas y bienes coincidiendo con fechas en las cuales tenemos disponible algo más de dinero, como las vacaciones, las fechas de pago de utilidades, o cuando se obtienen mayores ingresos, dependiendo de la actividad que se ejerza.

También se puede optar por los financiamentos que ofrecen las compañías de seguros, que permiten pagar las primas en cuotas, ofreciendo alternativas que estén acordes con las posibilidades del tomador.

Las empresas de seguros del mercado venezolano tienen a la disposición diversas alternativas que pueden adaptarse a sus necesidades. Consulte siempre a su asesor de seguros.

 

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