Sector asegurador venezolano enfrenta un reto en 2018 que implica una transformación profunda en la forma como se manejará el seguro a partir de ahora.

La protección de los bienes y de la familia venezolana debería hacerse en una moneda dura.

Es indudable que en Venezuela ya no se puede pensar en bolívares.

Sin duda, vivimos una dolarización no oficial y para el próximo año se espera que nuestra economía siga en picada.

Los negocios tradicionales en bolívares son insostenibles.

Por otra parte, los seguros no pueden mantenerse con primas niveladas cobrabas por anticipado para proteger un bien o la salud de sus asegurados durante un año.

El costo de las posibles reclamaciones aumenta día a día y el valor de los bienes asegurados tiene la misma tendencia.

En consecuencia, las primas son insuficientes y los asegurados están “mal asegurados”.

El sector asegurador, desea continuar protegiendo la salud y los bienes de sus clientes, y para ello debe adaptarse al entorno hiperinflacionario que vive el país.

Incluso, debe poder garantizar que sus asegurados :

  • Serán resarcidos por las pérdidas que puedan sufrir.
  • En el tiempo y en las condiciones óptimas para que su patrimonio este en las mismas condiciones en las que se encontraba antes de tener un siniestro.

Por tal motivo, las aseguradoras deben garantizar su propia subsistencia:

¿ Cómo ?

Asegurando adecuadamente cada uno de los riesgos que asume y cobrando por ellos una prima que sea suficiente.

En principio, la protección de los bienes y de la familia venezolana debería hacerse en una moneda dura, algo difícil en un país con control de cambio desde el año 2003.

Sin embargo, ya muchas compañías están implementando o al menos considerando dicha medida en el corto plazo.

Así, asegurar bienes como los vehículos en dólares o contratar pólizas de salud en esta misma moneda, son parte de los cambios radicales que ya vemos en el sector.

Quizás, esta sea la única forma en la que el asegurado este realmente bien protegido contra la hiperinflación.

Otros de los cambios que se vislumbran y en algunos casos, ya son una realidad, son los seguros con periodos de cobertura menores a un año (Ej. cobertura trimestral).

De manera similar, pólizas anuales con ajustes periódicos obligatorios.

Esto que ya se había concebido hace un par de años y  fue desestimado entonces por instrucción del estado.

Es decir, buscar que los bienes estén asegurados por un valor lo más cercano posible al valor real de reposición y que la prima cobrada este acorde a ese mismo monto.

Otro de los cambios a implementar tienen que ver con el control de las pérdidas.

En efecto, muchos planes de seguros tendrán altos deducibles haciendo al asegurado participe del costo de cada siniestro.

Como cliente, el asegurado debe procurar que sus bienes y su integridad y la de su familia este adecuadamente protegida.

No obstante, debe contar con un buen seguro.

Sobre todo, uno que le garantice que:
  • Si le roban un carro, podrá reponerlo con la indemnización que reciba de su seguro.
  • Que si tiene una emergencia médica, su seguro cubra el 100% de los costos médicos.

Mientras que solo deberá preocuparse del pago oportuno de sus primas.

Lo mejor para esto es contratar seguros en una moneda dura.

Claro que si esto le es realmente imposible, debe procurar contratar un seguro con:
  • Cobertura en bolívares muy alta.
  • Suficiente y ajustable que permita cubrir sus posibles pérdidas.

Autor: Marty Frederick Leal Carmona

Presidente y CEO de Lemar Group Consulting, C.A.

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