Cuando un bebé empieza a gatear se acaba la tranquilidad.

Es el preludio de lo que vendrá después cuando ande, y también es el inicio de la restructuración del hogar. Y es que cuando empiezan a gatear o desplazarse por sí solos, descubren nuevos mundos, terrenos inexplorados hasta ahora y cosas, a las que ahora pueden llegan.

1. Comencemos por las paredes, que parecen algo inofensivo, y a la vez muy atractivo a los niños. Hay que tener especial cuidado sobre todo con los enchufes, ahora nuestro bebé puede desplazarse hasta la pared más próxima y descubrir unos agujeritos por los que únicamente caben los deditos pequeños.

2. Por otro lado tenemos también equipos eléctricos que pueden darle algún que otro susto, o incluso golpearse con ellos. Para ello nada mejor que poner alguna barrera, ya sea sillones o mesitas para que no puedan acceder hasta ellos y mantener los cables recogidos.

3. Los muebles bajos con puertas o cajones son también muy atractivos para ellos, sobre todo cuando saben cómo funcionan, y nada más divertido hay que acercarse, apoyarse en ellos y abrirlos y cerraros repetidamente, con el riesgo de pisarse los dedos y sacar todo lo que tenga dentro. Por eso hay que colocar cierres especiales en las gavetas.

4. Las puertas son también un filón de investigación para éstos. Abrir, cerrar hasta que, o bien se dan con ellas, o  se pisan los dedos. Existen unos protectores que impiden que las puertas se lleguen a cerrar pero esto hace que la puerta rebote y puedan golpearse con ellas.

5. Por supuesto la cocina debe ser un lugar por el que mejor no dejar gatear. Entre los peligros están agarrar el pipote de la basura, meterse en la lavadora o coger algún producto de limpieza. Para los cajones y puertas de la cocina existen unos elementos que impiden que se puedan abrir con facilidad, pero hay que tener cuidado igualmente porque en muchos casos se las ingenian y acaban por abrirlos.

6. El baño, es un espacio similar a la cocina, con productos del baño y/o limpieza, el famoso pipote de la ropa sucia o la bañera o ducha puede ser un lugar hasta el que llegar gateando y acceder rápidamente a ellos.

Tiene que tener en cuenta que a partir de ahora el bebé va a estar en continuo contacto con el suelo, así que no se trata de hacer la prueba del algodón de manera diaria, pero si mantener un mínimo de limpieza para que el bebé no se lleve cosas a la boca como pelusas, migas o incluso tierra.

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