El dolor de cadera se ha convertido en uno de los motivos de consulta médica más habituales, en especial a partir de los 60 años.

Si bien puede afectar a todas las personas en cualquiera de las etapas de su vida, está comprobado que los adultos mayores son quienes más tienden a padecerlo de forma recurrente.

Se trata de un dolor intenso en las articulaciones que rodean la cadera, casi siempre acompañado con una sensación de pesadez que puede dificultar el movimiento.

Incluso, en ocasiones, los síntomas se extienden hasta el vientre y la parte baja de la espalda, y pueden llegar a provocar incapacidad para hacer algunas tareas cotidianas.

Las enfermedades

  • Inflamatorias
  • Traumatismos
  • Deterioro de las articulaciones

son los principales factores asociados a su aparición.

Sin embargo, teniendo en cuenta que muchos desconocen en detalle sus desencadenantes, a continuación queremos compartir los más comunes.

Mala postura

Las malas posturas tanto al caminar como al permanecer en reposo son una de las causas más habituales de los dolores leves y fuertes en la cadera.

El dolor es el resultado de permanecer por tiempo prolongado en una posición que afecta los músculos y las articulaciones.

También puede estar relacionado con:

  • La forma de algunos tipos de asientos.
  • El uso de tacones.
  • La práctica de ciertas actividades de exigencia física.

Bursitis de cadera

La bursitis es una enfermedad inflamatoria que se caracteriza por la hinchazón de las pequeñas bolsas que contienen el líquido que amortigua:

  • Huesos
  • Músculos
  • Tendones.

Las bursas son unos pequeños sacos que están ubicados cerca de grandes articulaciones, como

  • Rodilla
  • Hombros
  • Cadera.

Estas se encargan de reducir la fricción durante los movimientos y, dado que están expuestas a traumatismos, es común que tengan que ver con los dolores recurrentes de la cadera.

Osteoartritis

La osteoartritis es una condición que se caracteriza por la inflamación de los huesos y las articulaciones, producto de un deterioro gradual del cartílago que los protege de la fricción.

Esta enfermedad puede desarrollarse en cualquiera de las articulaciones del cuerpo, y afecta con frecuencia

  • Manos
  • Rodillas
  • Caderas.

Sus síntomas se manifiestan de manera progresiva y, aunque pueden ser controlados con algunos medicamentos, no existe una cura definitiva.

Cuando se produce en la cadera, se localiza en:

  • Las articulaciones anteriores
  • La ingle

y provoca inflamación y un dolor que puede variar de intensidad.

Fractura de cadera

La fractura de cadera es une emergencia médica que se debe atender de inmediato, ya que sus complicaciones pueden afectar la movilidad de manera definitiva y, en casos extremos, amenazan la vida.

El riesgo de padecerlo incrementa con la edad, ya que el sistema óseo presenta una disminución de su densidad por las dificultades del cuerpo para absorber los nutrientes.

No obstante, puede producirse en edades tempranas, bien sea por el desarrollo de una enfermedad crónica o por algún tipo de traumatismo.

Tendinitis

La tendinitis es una afección que se produce por la inflamación de los tendones que sujetan los músculos a los huesos.

Esta puede producirse en cualquiera de los tendones del cuerpo, pero es más común en

  • Codos
  • Rodillas
  • Caderas

Los más afectados son los deportistas y personas cuyo trabajo es de alta exigencia física.

Sin embargo, puede responder a un traumatismo o una enfermedad.

Cuando se produce en la zona de la cadera se conoce como tendinitis del músculo ilíaco y, algunas veces, junto al dolor se produce un incómodo chasquido con algunos movimientos.

Ciática

La ciática se produce por la irritación o inflamación del nervio ciático.

Este es el nervio más grande del cuerpo humano y, cuando se lesiona, ocasiona dolores desde la espalda baja hacia las caderas y la parte posterior de la pierna.

No se considera una enfermedad como tal, ya que suele originarse como síntoma de condiciones médicas subyacentes como:

  • La hernia de disco
  • Estenosis espinal
  • La enfermedad degenerativa del disco.

Junto al dolor en la cadera, aparece una incómoda sensación de hormigueo en las extremidades inferiores.

No obstante, con reposo, analgésicos y algunos ejercicios de estiramient,o se puede acelerar su recuperación.

En conclusión, el origen de este tipo de dolencia puede variar en cada caso y no siempre representa un problema grave.

Fuente: Mejor con salud.

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