El contacto con la corriente eléctrica puede generar lesiones en el cuerpo humano. Estar atento a los detalles es importantes para prevenir accidentes.

La electricidad, tan necesaria y tan útil en la cotidianidad, puede ser a la vez muy peligrosa si no se tienen ciertos cuidados al hacer uso de ella. Aunque los cortocircuitos no se pueden evitar, el trabajo de los especialistas es estudiar constantemente los sistemas para minimizar los riesgos cuando ocurra algún incidente. La clave es prevenir para que disminuya la posibilidad de accidentes graves.

En las casas y en los negocios pequeños los riesgos suelen ser muy parecidos. La atención hay que ponerla en los detalles.

Se recomienda leer los manuales de instrucciones de los aparatos para conocer más sobre las medidas que deben tomarse y no manipular de forma incorrecta un aparato eléctrico. Es importante no exceder los 1000 vatios que los tomacorrientes venezolanos suelen soportar, no conectar equipos en mal estado ni modificar su interior. Y por supuesto no se deben dejar aparatos electrónicos al alcance de los niños y proteger los enchufes con tapas.

En cuanto al aprovechamiento de la energía con el uso de varios enchufes conectados a regletas, lo ideal es utilizar aquellas que tengan protectores incorporados -la mayoría tiene un suiche a uno de los lados- que no permitan la sobrecarga.

En caso de que ocurra un cortocircuito es importante que la persona no toque los cables y es imperativo bajar los breakers (interruptores del tablero) antes de hacer cualquier trabajo.

El contacto del cuerpo humano con la corriente puede derivar en consecuencias muy graves, dependiendo del tipo de corriente, de la intensidad y del tiempo de exposición. En términos generales, entre los efectos directos la persona puede sufrir quemaduras, calambres, contracciones musculares, fibrilación ventricular y hasta inhibición de centros nerviosos. Caídas y golpes pueden ser consecuencias indirectas al contacto con la electricidad.

Las industrias requieren la utilización de muchos más equipos por lo que se trata de casos con mayor nivel de riesgo.

Es por ello que lo primero que hay que hacer siempre en una empresa son los estudios de nivel de cortocircuito y de protecciones para verificar que las instalaciones están en buenas condiciones y que no haya sobrecargas. Con estudios de carga, se identifican los puntos débiles que hay en el sistema y se plantea qué puede hacerse para garantizar el funcionamiento de los equipos.

Las empresas que cuenten con personal trabajando directamente con sistemas de electricidad o equipos eléctricos deben cumplir con las regulaciones y proveer los equipos de protección personal, tales como guantes y botas de seguridad dieléctricos y cascos (incluso con visor protector si es necesario), además de tener amplios conocimientos en la labor que se está practicando. Estas medidas  se establecen en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat)

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