En las áreas de recreo también se debe exigir seguridad, tanto en los aparatos de juego como en la zona de instalación.

Para que un parque infantil sea seguro, debemos vigilar los siguientes puntos:

  • Situación: debe estar a más de 30 metros del tráfico y su perímetro deberá estar cercado.
  • Tanto los columpios como las demás estructuras para el juego no deberán estar fabricados con materiales tóxicos ni conductores de electricidad, no desprender astillas ni restos que puedan causar daños. Serán seguros y resistentes, con sujeciones firmes y estables.
  • Superficie: se recomiendan pavimentos que amortigüen golpes y caídas (caucho y materiales sintéticos). Si son de arena requieren un constante rellenado, mantenimiento y renovación.
  • Conservación y limpieza: los parques infantiles deben mantenerse en las mejores condiciones de uso e higiénicas posibles. Se debe impedir la entrada de animales.
  • Mantenimiento: deben realizarse inspecciones periódicas para garantizar el correcto mantenimiento de los juegos. Es necesaria la inmediata reparación o retirada de equipos deteriorados.
  • Señalización: se indicará claramente la edad de los niños que pueden utilizar los juegos. En caso de detectarse desperfectos en la zona o situaciones de peligro, se deberá indicar dónde se debe acudir o a qué número hay que llamar.
  • Los parques no deben olvidar a los adultos que cuidan de los niños, por lo tanto será necesario incluir bancos para sentarse, papeleras y otras comodidades.

 

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