Origen de la crisis en Venezuela, es lo que a continuación trataremos de explicar en términos concretos con las políticas aplicadas por el gobierno.

La destrucción del sistema productivo de Venezuela tiene varios orígenes.

Durante el auge petrolero, el presidente Hugo Chávez fue acabando con la confianza del inversionista a punta de expropiaciones.

No era raro en su programa de “Aló Presidente”, que apuntara a una fábrica o edificio: la expropiación era instantánea.

Lo anterior de acuerdo con el portal mexicano Alto Nivel es parte de la explicación de la actual crisis que vive el país.

Descrita como una economía en que el hambre se está convirtiendo en la principal preocupación del venezolano promedio.

Ahora se explica, la forma en que la comida se distribuye en el CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción), ligado al partido de gobierno y dirigido por los líderes locales.

Para la publicación, todo el problema se remonta a los lineamientos gubernamentales de Chávez.

Al calificar a las grandes empresas como “enemigas ideológicas del socialismo”, Chávez las hizo quebrar una a una o las nacionalizó.

No fue proteccionista:

Se apoyó en las importaciones para surtir el país, con los excedentes del petróleo como respaldo.

Esta es la explicación que expone, el periodista Albinson Linares, residenciado en México y consultado por AltoNivel.

El sistema de planificación central, como era de esperarse, provocó graves distorsiones.

El maíz blanco, tan vital para los venezolanos, pasó de la autosuficiencia al déficit.

Las empresas expropiadas comenzaron a ser dirigidas por militares, con muy pocos conocimientos en economía y administración.

“El tamaño del fracaso de las políticas económicas del gobierno se mide en colas”, dice Ángel Alayón, economista y bloguero del sitio Prodavinci.

Pero el error más grave fue el control cambiario, que solo provocó otro mercado negro y descapitalizó a Venezuela.

“Era inviable desde que el barril estaba a 100 dólares… [Ahora] amenaza con profundizar la caída de la economía”, escribía Alayón en 2015.

Solo algunos pueden importar con el dólar oficial.

De repatriar capitales, ni hablar. Nadie invierte ya.

La minería está parada; los servicios, colapsados.

Hasta la enorme PDVSA ha dejado de explorar.

Sin dinero para importar y con un sistema productivo destruido, el peligro de hambruna es real.

¿Ve Albison Linares señales de que algo así pueda repetirse en el continente?

Por el momento no.

Lo que perpetuó el chavismo fue la conversión del ejército en partido y luego en poder político y económico.

En su opinión, un populista tendría contrapesos importantes, tanto en México como en Estados Unidos.

Sin embargo, si un presidente comienza a:
  • Gobernar por decreto.
  • Actuar sin planificación.
  • Otorgar dádivas electorales.
  • Aplicar impuestos intempestivamente.

Ahí están los primeros signos de populismo.

Pero también están las causas. No combatir la desigualdad y la inseguridad desprestigia sin remedio a los partidos políticos. Ello favorece la llegada de un outsider con suficiente carisma para engañarnos a todos.

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