Motivar a los empleados no requiere necesariamente dinero, ya que elementos que motivan en forma más efectiva y poderosa para alcanzar ese objetivo.

El capital humano es un factor fundamental para que una empresa sea competitiva.

Sin embargo, no todas prestan la suficiente atención a las personas que en ella colaboran.

Sobre todo, olvidan que en la medida en que:

Están cubiertas las necesidades del empleado, el nivel de concordia entre el trabajo que realiza, sus aptitudes y el grado de compromiso que tiene con los objetivos de la organización, aumenta.

De ahí ,la importancia de implementar programas de incentivos.

Entendidos como herramientas que mejoran el desempeño de los colaboradores.

Y que ayudan a que la empresa obtenga:

  • Los resultados que desea.
  • Ahorre en costos.
  • Tome mejores decisiones.

Los programas de incentivos deben estar ligados a:

  • Estrategia de negocio.
  • Visión de la empresa.
  • Calidad.

En consecuencia, el desarrollo de estos se debe realizar en base al reconocimiento del capital humano de la compañía.

Ademas, será el contexto para otorgar estímulos en función del logro de objetivos y metas específicos.

Así lo comentó Alberto Álvarez Morphy, director general de IncentivAction.

Margarita Chico, directora corporativa de comunicación de Trabajando.com, enfatizó:

Los sueldos emocionales son el mejor incentivo para los colaboradores de la empresa:

  • Valorar y reconocer públicamente el trabajo de tus empleados.
  • Invitarlos a realizar actividades extra oficina como cenas o reuniones.
  • Asignarles tareas específicas, les genera un sentimiento de identidad y pertenencia, además de elevar su seguridad y autoestima.

“La motivación solo se consigue cuando la persona encuentra equilibrio entre sus intereses personales y los de la empresa”, consideró Chico.

Dar inicio a un programa de este tipo no es sencillo, pero tampoco imposible.

Según Mónica Venegas, conferencista y consultora empresarial, el primer paso lo tienen que dar los directivos.

¿ Cómo ?

Demostrando  su compromiso con la organización y la gente que en ella colabora.

La manera de hacerlo es implementar un sistema de recompensas, por ejemplo:

  • Reconocer las habilidades de un colaborador y permitir que las transmita a sus compañeros.
  • Galardonar aquellos que desempeñen bien sus actividades.

La clave está, en darles libertad a los trabajadores e incitarlos a proponer sus propias recompensas, subrayó Venegas.

¿Estímulo económico o emocional?

Según los expertos, 90% de los directivos considera que las recompensas monetarias propician, por sí solas, un incremento de la productividad laboral.

Sin embargo, olvidan que hay motivaciones más fuertes que el dinero.

Un incentivo o reconocimiento va más allá que el salario.

Cómo resultado, los trabajadores se :

  • Comprometen y participan.
  • Sienten motivación.
  • Generar comportamiento positivo en la empresa.

Así lo  expresó Regine Buettner, vicepresidenta ejecutiva de Recursos Humanos de DHL Express Global y Europa.

DHL obtuvo recientemente el premio Top Employers Europa 2014, otorgado por el Top Employers Institute.

Un reconocimiento de su contribución en el campo de los recursos humanos.

Regine Buettner, consideró que los eventos emocionales dan mejores resultados que las retribuciones monetarias.

Sin embargo, si bien cada trabajador requiere una compensación económica por las actividades que realiza, los reconocimientos o la adquisición de conocimientos (capacitación constante) son la mejor manera de mantenerlos motivados.

La exigencia por sí misma no funciona.

En consecuencia, se requiere proporcionar estímulos al empleado para que eleve su productividad.

“Cuando las empresas piden a sus colaboradores un esfuerzo extra en su labor cotidiana, quedarse un par de horas adicionales en la oficina o alcanzar objetivos más allá de los establecidos, es necesario que lo hagan a través de incentivos”, coincidió Álvarez Morphy.

Jenny Espinoza, program manager de EAP LatinA, advirtió.

Uno de los errores más comunes en las empresas, es otorgar recompensas a discreción sin hacer detección de necesidades.

Como resultado,esto  genera conductas indeseadas, como:

Empleados que pasan más horas en el lugar de trabajo, sin necesariamente estar siendo más productivos.

“Si con un beneficio simbólico, como un aplauso o una distinción, educamos a los colaboradores y los apoyamos en la realización de su trabajo, otorguémoslo.

Es importante entender qué quiere y qué necesita la gente, responder a sus necesidades en la medida de lo posible”, complementó.

Los expertos recomendaron finalmente a los líderes, identificar a trabajadores productivos y entusiastas, con el fin de otorgarles el reconocimiento que merecen en función del trabajo que realizan.

De igual manera, es primordial confiar en la gente, darles la oportunidad de demostrar de lo que son capaces.

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