Jefe, una palabra que a veces inspira temor pero que podemos superar al enfrentarlo con determinación y valentía.Solo necesitamos cambiar nuestra actitud.

Los jefes desagradables pueden causar mucho daño, a ellos mismos y a otros.

Nadie crece queriendo ser un matón, pero algunos aprenden muy temprano cómo empujar a la gente para ocultar sus propias inseguridades.

El miedo en la oficina puede ser un círculo vicioso.

“A veces su superior trata de inculcar el miedo en usted también”.

El le teme y golpea su confianza hasta el punto que usted le teme.

Pero ¿cómo determina si esto le ha ocurrido antes?

La única señal de que teme a su superior, es que se pone nervioso y se siente enfermo cuando tiene que reunirse con él.

Sin embargo debe tomar en cuenta estos puntos claves:

1.Usted tiene valor

Su identidad no está atada a su trabajo. Si va a dejar su trabajo mañana, debe tener valor como persona.

Eso es difícil de recordar cuando usted está hablando con su jefe desagradable y trata de mantener su fuerza.

A menudo, tenemos miedo a los malos jefes porque:

  • Amenazan nuestros medios de vida
  • Nuestra capacidad para pagar el alquiler
  • Comprar lo que necesitamos
  • Avanzar en nuestras carreras.

Dígase a sí mismo que usted hizo estas cosas antes y lo hará otra vez, si alguna vez ve a su jefe de nuevo.

2.Usted merece respeto

A lo largo de su carrera, conocerá probablemente a matones de oficina que les encanta formar grupitos, burlarse de otros, y manipular a los buenos sin ayudarlos a tener éxito.

Duele más cuando se trata de su jefe.

La clave es comportarse con dignidad. Usted no puede controlar cómo actúan los demás – pero usted puede controlar su propia respuesta.

Usted puede explicar con calma a cualquier compañero o jefe, que puede manejar la retroalimentación pero que espera compartirla con dignidad.

3.Su futuro es suyo

Su jefe no define su autoestima – y no va a ser su jefe para siempre.

No dé un poder sobre usted a un mal jefe sino lo merece.

Usted tiene la oportunidad única de aprender en el momento.

Pregúntese a sí mismo, lo que no le guste acerca de su estilo y observe patrones de comunicación.

Modelos negativos

Quizás aprenda lo que no debe hacer, pero eso está bien.

A veces, pobres modelos de conducta pueden ser mejores maestros que los fuertes.

Sentirse enfermo en el trabajo es una señal de que algo anda muy mal.

Cada trabajo tiene momentos de estrés, pero ningún trabajo vale lo suficiente como para sacrificar su salud a largo plazo.

Miles de empleados leales, pueden sentirse desolados por temer a su jefe.

La buena noticia es que el miedo puede ser vencido.

Incluso, si usted no puede cambiar a su jefe, puede mirar la situación y encontrar la salida.

A veces, luego de vencer el miedo puede cambiarse a sí mismo y a su jefe.

Y en otras ocasiones, se da cuenta que es mejor cambiar de rol con un líder más cooperador.

Dígase a sí mismo que vale la pena y consiga lo que usted merece.

Fuente: http://revistasumma.com.

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