Miedo al éxito, algo más común de lo que imaginas, pues muchas veces es algo inconsciente y que pocas veces manifestamos para no ser rechazados.

Parece obvio que cualquier persona sana y normal quiera lograr metas y superarse cuanto le sea posible.

Sin embargo, son muchos los que pese a tener:

  • Potencial.
  • Opciones .
  • Recursos para progresar.

, se auto-sabotean de manera recurrente, no arrancan, abandonan y frenan su propio progreso.

Mientra que podría decirse, que muestran tendencia a la baja autoestima que tienen complejos o bloqueos internos o que padecen lo que algunos han denominado miedo al éxito.

Definición

El miedo al éxito, puede definirse como un estado de aversión o tensión generalmente inconsciente a lograr y destacar.

Además, se presumen posibles consecuencias negativas de esos logros.

Tipos de miedo:

El miedo al éxito suele manifestarse de varios modos o por varias vías, entre las cuales destacan, miedos a:

  • No llegar.
  • Perder lo que se logra.
  • Ser envidiado.
  • No poder adaptarse a los cambios.

El miedo a no llegar es frecuente en los procesos de avance, que ponen a prueba nuestra autoconfianza.

Muchos no logran convencerse de ser lo suficientemente capaces de alcanzar ciertas metas y prefieren no intentarlo, no esforzarse ni declarar sus metas a toda voz.

Puesto que no quieren verse en la situación de admitir su supuesta incapacidad.

También, encuentran excusas que justifican la falta de iniciativa o de voluntad.

Algunas expresiones que salen de sus bocas, son:

  • “La vida es dura”
  •  “Los ricos están completos”.
  •  “Es preferible ser pobre pero honrado”.
  •  “No es el momento”.
  •  “Muchos lo han intentado y tampoco han podido”, etc.

Sobre todo,eligen no iniciar para no verse fracasar.

El miedo a perder, es común en una sociedad en la que tanta gente quiere:

  • Objetos.
  • Estatus.
  • Prestigio.
  • Poder.

La idea de que es mejor no tener para no tener que sufrir al perder, hace que algunos mantengan un nivel mediocre.

Más bien, vivan por debajo de sus posibilidades reales.

Suelen fijarse en lo que los demás pierden.

Buscan confirmar sus desastrosas teorías sobre los peligros que corren quienes destacan o se enriquecen.

Los que viven así, llegan al piso cuatro pudiendo llegar al diez.

Parece que su creatividad es usada para defenderse y no para evolucionar.

El miedo a ser envidiados es uno de los más limitantes en una sociedad dividida en clases sociales.

Sobre todo, en la que hay gente con mucho y gente con poco.

Los más limitados materialmente, son presa fácil de la envidia .

Además, pueden mostrar resentimiento hacia los que han logrado acumular ganancias o ventajas en diversas áreas.

Alguien dijo un día: “Nada es de nadie mientras exista alguien que lo ansíe”.

Muchos eligen una vida frugal,anónima y se olvidan de sus sueños para no:

  • Ser blanco de miradas recelosas.
  • Comentarios agrios.
  • Acciones desleales.

El miedo a no adaptarse a los cambios, es un miedo a lo nuevo, a lo desconocido.

Se sabe que nuestro sistema mental es acomodaticio y apegado a los hábitos.

Solemos conservar lo que nos asegura confort y bajo esfuerzo.

Preferimos aquello en lo que tenemos experiencia y destreza

Evitamos lo que nos pueda hacer quedar en ridículo.

Puesto que es, lo que nos produce inseguridad, duda o trabajo duro.

Retribuciones saboteadoras

Muchas veces realizamos acciones que hacen que encontremos atención de quienes nos rodean, nos ahorra soledad y los retos de la autonomía.

Sin embargo, a cambio,:

  • Es fácil que despreciemos la oportunidad de un mejor trabajo con la excusa de no estar preparados.
  • Que decidamos no salir con alguien que nos agrada y elijamos buscarle defectos para no tener que arriesgarnos.
  • O que sanada una enfermedad, nos saboteemos y recaigamos.

Acciones revitalizadoras

Para vencer estos obstáculos hay que sincerarse, revisar las creencias.

Cuestionar ciertos paradigmas sobre el éxito y el fracaso.

Modificar lo que nos decimos a nosotros mismos y al mundo en general.

Se hace indispensable incrementar el amor propio y el sentido de eficacia personal.

Para eso se requiere:

  • Pensar positivamente.
  • Dejar de compararse.
  • Ir ampliando los logros de lo más pequeño a lo más ambicioso.
  • Premiarse cada vez que se logra algo.
  • No “regar a los cuatro vientos” lo que estás planeando.
  • Aceptar que cada persona es responsable de su propia vida.

Es recomendable comprender que los objetos se deterioran y que el dinero pasan de mano.

En consecuencia, es natural tener algo hoy y ya o tenerlo mañana.

La naturaleza opera por ciclos, por flujo y reflujo:

  • Todo se mueve.
  • Muta.
  • En un eterno ir y venir.

, y quien acepta esta ley vive mejor y más tranquilo.

Recordemos que al final todo será arrasado por el tiempo.

Es la Ley de la Impermanencia de la que hablan los budistas.

Así que es tiempo de exorcizar los fantasmas que nos atemorizan y bloquean el éxito.

Crece y ayuda a crecer. Afronta el miedo al éxito. Gracias por leerme.

Autor: Dr. Renny Yagosesky  Ph.D en Psicología, Conferencista y Escritor. Twitter e Instagram: @doctorrenny
Web: www.mundorenny.com

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