Las oportunidades están en todas partes, pero pocos tienen ojos para verlas.

En la canción ‘Beautiful Boy’, John Lennon decía:

“La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”.

En pocas palabras, cuando dejas de centrarte en las cosas que son más importantes para ti y en aquello en lo que crees, permites que la vida pase de largo.

Autoreflexión

¿Te esfuerzas por ser relevante como líder, propietario de un negocio o empresario, o  permites que el mercado y lo que los demás quieren que seas dicte tu destino?

Todos tenemos metas a las que llegar.

Sin embargo, muchos de nosotros no nos hacemos lo suficientemente responsables como para construir la base correcta para lograr esas aspiraciones.

Definir objetivos

Alcanzar objetivos, ya sean personales o profesionales, a menudo es complicado.

Si te sientes como si tuvieras un secreto y eres reacio a compartirlo por miedo a que nadie lo entienda o aprecie, aquí tienes ocho maneras de superar esos obstáculos e iniciar el viaje de tu vida.

No permitas que un juicio negativo hunda tus metas.

El único que se interpone en tu camino, eres tú mismo.

En lugar de sentirte frustrado, aprovecha para comprender tus diferentes perspectivas.

Toma posesión y trata de ser relevante.

La mayoría de las personas se vuelven irrelevantes en sus carreras porque escuchan a los que no entienden lo que los hace únicos.

Nunca dejes de creer en ti mismo y nunca ignores lo que el mercado te está diciendo.

Trabaja duro y sé más inteligente que los demás.

Permite que el riesgo sea tu mejor amigo.

Las aspiraciones se desvanecen cuando las personas tienen la tentación de dejar de internarlo.

Mantente alejado de personas envidiosas.

La mayoría de las personas se pasan la vida luchando contra el abismo entre la asimilación y la autenticidad.

Luchan con ser más de lo que los demás quieren que sean, en lugar de tratar de ser ellos mismos.

La envidia tiene la habilidad de nublar la mente y hacerte cuestionar tus propias intenciones.

Asóciate con la gente que genuinamente te sostiene.

Aprende a gravitar hacia los líderes y rodéate de personas con buenas intenciones.

La diversidad de pensamiento es interrupción constructiva.

No permitas que personas confundan la diversidad de pensamiento con una forma de pensamiento desorganizado.

La sabiduría prevalece durante tiempos de adversidad.

La adversidad es una cuestión de perspectiva.

Se trata de aprovechar tu sabiduría (saber qué hacer con las ideas y el conocimiento que tienes) para tomar las decisiones correctas, mantener la actitud adecuada y hacer frente a las circunstancias y la diversidad de pensamiento complejas.

No permitas que la ignorancia de los demás te engañen o asumas que alguien que tiene un título importante o trabaja para una gran empresa tiene todas las respuestas.

Con esto en mente, nunca dejes de probar tus ideas.

Fuente:Forbes.es