Mamá primeriza: los errores más habituales y cómo prevenirlos

Toda mamá primeriza tiene :

  • Expectativas.
  • Nervios.
  • Emociones casi descontroladas.
  • Temor a no saber qué hacer.

Las medidas de precaución se extreman, y nos dejamos llevar por esos consejos populares que, a veces, son erróneos.

Aquí te contamos los errores más habituales de los primeros meses de esta maravillosa experiencia que es ser mamá.

Errores de la mamá primeriza: Limpieza

La humanidad ha existido por más de una generación, eso es seguro.

Sin ir más lejos, nuestras abuelas no tenían esterilizadores en cada hogar, y nuestras bisabuelas ni siquiera tenían más que telas para hacer los pañales.

Y hemos sobrevivido.

El primer error de las mamás primerizas de hoy está en la:

  • Higiene.
  • Pulcritud.
  • Esterilización.
  • Uso excesivo de productos comerciales que prometen eliminar cada bacteria habida y por haber.

Está muy bien mantener el hogar limpio, desinfectar los pisos o hasta quitarnos los zapatos al entrar, para que nuestros bebés no gateen por un piso sucio.

También, está bien hervir o esterilizar los biberones, evitando el desarrollo de:

  • Hongos.
  • Mohos.
  • Bacterias.

No obstante, no exageres:

  • Bañar a tu bebé con un jabón antibacterial.
  • Alcohol.
  • Desinfectar absolutamente todo, todo el tiempo.

Sin duda, esto  te dejará exhausta y evitará que tu niño desarrolle los anticuerpos necesarios para su infancia.

Lo mismo se aplica a la hora del baño.

Los adultos necesitamos asearnos a diario, pues sudamos, estamos en contacto con el exterior, usamos productos de cosmética que dejan huellas en nuestra piel.

Pero los bebés son otro asunto.

Se recomienda dos a tres baños por semana, solamente.

Sobre todo, para evitar los cambios bruscos de temperatura o el lavado de las grasas y aceites naturales de su piel.

Errores de mamá primeriza: la ropa y el sueño

Son otros dos asuntos en los que las mamás primerizas suelen cometer errores.

Las abuelas siempre decían “abriga más al bebé”.

Sin embargo, con los nuevos materiales y tejidos, hipoalergénicos y livianos, esto ya  es suficiente.

Determinen entre papá y mamá quién de los dos es el que más sufre del frío, y viste a tu bebé con una capa mas que el padre más friolento.

Es decir: si tienes playera y jersey, entonces una polera de mangas largas, de algodón, será suficiente para el bebé.

Controla la temperatura de su nariz, su nuca, manos y pies para saber si está o no a gusto.

A la hora de dormir, acostumbra a tu bebé a hacerlo en su propia cuna desde el primer momento.

Dormir con papá y mamá no sólo puede ser peligroso, sino que impide un correcto desarrollo de la independencia en el bebé.

Debe dormir en su propio espacio cada noche, cada siesta, y también descansar allí o hasta jugar en su cuna.

También es conveniente que, en las primeras semanas y meses, acostumbres a tu bebé a dormir con ruido:

  • TV
  • Radio
  • Actividades diarias

para que así descanse mejor y no se interrumpa su sueño si hubiera ruidos que no puedas controlar como

  • Lluvia
  • Viento
  • Coches u otros.

Finalmente, usa tu criterio y no te dejes llevar por tantas técnicas contrapuestas.

Lo mejor es que hables con otras madres primerizas, que escuches consejos de las abuelas, que prestes atención a tu pediatra y toda fuente de conocimientos.

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