Lo que pienso define mi realidad, aunque no sea consiente pero eso es lo que sucede en la vida práctica de cada persona como efecto del pensamiento.

Puesto que tenemos la capacidad de cambiar lo que sentimos con solo modificar aquello que pensamos.

Entonces:

¿Por qué no centrarnos en pensamientos e ideas felices para escapar del daño, del malestar y de la mala suerte?

Si creo que todo me va a ir mal, así será.

Por el contrario,si considero que me van a hacer daño, así sucederá.

Y es que, aunque no lo creamos, lo que pensamos define nuestra realidad.

No somos conscientes del gran poder que tenemos con nuestros pensamientos.

Creemos que tan solo son ideas que pululan por nuestra mente, pero:

¿Y si debido a ellas nuestra vida girase en una u otra dirección?

Así es.

La realidad que vemos está en nuestra mente.

Por lo tanto, eso  pueden explicar diversas situaciones que nos suceden y a las que no les prestamos la debida atención.

Encontrarse, siempre, con el mismo tipo de personas

¿Alguna vez has estado en pareja y te han sido infiel?.

¿Te ha sucedido esto repetidas veces a lo largo de posteriores relaciones?

Puede que no te des cuenta, pero te has sumergido en un bucle del que tan solo tú mismo puedes salir.

Porque la culpa no es de tu pareja, tal y como crees. Tú tienes una gran parte de ella.

Si te encuentras con el mismo tipo de personas una y otra vez, debes revisar cómo entras tú en las relaciones.

Quizás, eres demasiado permisivo desde un principio y te sometes, o quizás intentas acaparar demasiado y agobias a tu pareja.

También, es posible que tus expectativas, siempre altas, te jueguen una mala pasada.

Es decir,que no sepas ver el tipo de persona con la que en realidad estás iniciando una relación.

Eso sí, ten en cuenta que, si se repite el mismo patrón de relación, es que hay algo que debes modificar en ti.

Porque lo que estás pensando “todo lo malo me pasa a mí“, “todas mis parejas son infieles” está definiendo tu realidad.

Sin duda, está provocando que atraigas a más personas así.

La profecía autocumplida, ¡cuidado!

Si pienso que mi pareja me va a ser infiel y entro con ese miedo en una relación, es probable que esto pase y se convierta en una profecía autocumplida.

En realidad, esto sucede más veces de lo que creemos.

Por otra parte, aquel temor que tengamos al iniciar cualquier relación, proyecto u otra cosa se manifestará, tarde o temprano.

Con nuestra mente, creamos lo que se hará realidad antes o después.

Nuestros miedos y temores tomarán forma y tendremos que lidiar con ellos.

Pero, ¿qué ocurre con las profecías autocumplidas?

Que se suelen repetir porque, en vez de enfrentarnos a nuestros miedos, nos lamentamos.

Como decíamos anteriormente, lanzamos frases del estilo “qué mala suerte tengo” o “todos los hombres engañan a las mujeres”, por ejemplo.

Todo esto termina manifestándose.

Si cambio lo que pienso, cambiaré mi realidad

La solución ante todo esto es muy sencilla.

Tan solo debo cambiar lo que pienso y así mi realidad se verá modificada de una forma asombrosa.

Si dejo de pensar que la gente siempre quiere engañarme, esto dejará de ocurrir.

No obstante, no implica que nunca más vuelva a pasar.

Claro que en determinado momento puedo sufrir un engaño.

Sin embargo,si no empiezo a quejarme y a pensar que entonces todo el mundo quiere engañarme, tardaré mucho, o quizás nunca más vuelva a encontrarme en esta situación.

Los pensamientos son muy poderosos.

Por eso, es importante que dejemos de utilizarlos en nuestra contra y empecemos a hacerlo a nuestro favor.

Si le sacamos todo el partido que tienen, nuestra vida dará un giro de 180 grados.

Tendemos a caer en el victimismo.

Nos encanta quejarnos y rumiar una y otra vez pensamientos negativos que no nos llevan a ninguna parte.

Incluso,en ocasiones nos causan ansiedad y hasta depresión.

Nos mantenemos en nuestra zona de confort sin hacer nada, esperando que las cosas se solucionen por sí solas mientras confiamos en que un día dejaremos de tener mala suerte.

Tú tienes el poder de cambiar todo lo que está ocurriendo.

Simplemente debes modificar tu perspectiva y observar lo que te sucede de otra manera.

Dale prioridad a tus pensamientos positivos y desecha todos los negativos.

Piensa que todo lo negativo siempre tiene una parte positiva.

¿Por qué no empezamos a verla?

Fuente:mejorconsalud.

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