No es un secreto para nadie que el índice de inflación de este año ha alcanzado niveles alarmantes. En el caso de los seguros, no es la excepción.

Comenzaremos por el ramo de automóvil.

El precio de los vehículos ha tenido una escalada sin precedentes este año por una simple razón: la demanda es desbordante y la oferta muy escasa, pues la producción de automóviles está en niveles muy bajos por la escasez de divisas para la importación de autopartes y otros insumos.

Inclusive, Ford le propuso al gobierno autorizarle para vender vehículos en dólares para obtener divisas e importar la materia prima para poder producir.

Aunado a esta situación, hay que sumarle la escasez de repuestos, cauchos, como el elevado costo de la mano de obra, por las mismas razones. Debido a esas circunstancias, el desembolso de las aseguradoras para el pago de las reclamaciones ha ascendido considerablemente. Los siniestros pagados totales al cierre de mayo 2015, se ubicaron en Bs. 37.127 millones, lo que significó un incremento equivalente a 81% en relación a mayo de 2014.

Ante esta perspectiva, los propietarios de vehículos se ven en la necesidad de actualizar el valor de su propiedad para protegerse de la inflación y por la otra, las aseguradoras cobrar la prima suficiente para hacer frente a los compromisos de restaurar las pérdidas de los asegurados, que como mencione anteriormente, se han disparado por el elevado costo de los repuestos y el incremento significativo de la delincuencia.

Entonces, por una parte el asegurado desea mantener el valor de su vehículo actualizado pero por otra parte, el incremento sustancial le hace dudar qué hacer, pues muchos no disponen de los recursos para afrontar este significativo incremento.

Recientemente la cámara de aseguradores de Venezuela que agrupa la mayoría de las aseguradoras, se ha pronunciado al respecto proponiendo algunas alternativas:

  • Pólizas de automóviles menores a 1 año de vigencia, a fin de que las mismas puedan ser revisadas con mayor frecuencia a objeto de no quedar asegurados por  debajo del valor real del vehículo.
  • Coparticipación entre la empresa de seguros y el asegurado en la responsabilidad de asumir los riesgos para reducir la incidencia en los precios de las pólizas.
  • Aumento de deducibles para bajar los costos de la póliza a los asegurados.

 

Qué hacer?

En primer lugar, si tiene la posibilidad de mantener el valor de su vehículo actualizado y pagar la prima para la cobertura amplia, aunque sea financiada, hágalo. Si no dispone de los recursos para la cobertura amplia, puede optar por la cobertura de pérdida total, que como su nombre lo indica, solo se aplicará en caso de que su vehículo sufra un daño que sea igual o superior al 75% de la suma asegurada.

Es importante tomar en cuenta que si no mantiene una suma asegurada actualizada, un daño medio puede convertirse en una pérdida total, pues el costo de las reparaciones se ha incrementado tanto que este puede igualar la suma asegurada.

En caso de no poder pagar la prima de esta cobertura, tendrá que tomar la póliza obligatoria de Responsabilidad Civil de Vehículos Terrestres (RCV) y si está dentro de sus posibilidades, contratar un sistema de GPS que trabaje con ondas de radio, no con satélite, para mayor efectividad.

Otra alternativa, sería contratar un deducible cuyo monto dependerá de cuanto descuento desea obtener en la prima de cobertura amplia y si realmente justifica el descuento obtenido.

También hay algunas compañías que ofrecen coberturas de sumas aseguradas fijas por monto, es decir, usted contrata una suma asegurada que no tiene relación con el valor de su vehículo. En caso de siniestro, solo le cubre hasta la suma contratada y un solo evento por año póliza

Las sumas aseguradas están comprendidas entre 23.000 y 60.000, con una prima única que oscila entre 2.700 y 6000. Tiene la particularidad de que no hay límite en el año del vehículo.

Hay otra modalidad similar, donde la suma asegurada es determinada por la aseguradora que si tiene relación con el valor actualizado del vehículo, aunque la cobertura es por un solo evento y la antigüedad del vehículo asegurable es hasta 15 años. Las primas son significativas más bajas que una cobertura amplia normal.

En conclusión:

Hay que evaluar cada alternativa de acuerdo a sus necesidades y presupuesto, mas no asegurarse no es una opción conveniente en vista del alto índice de inseguridad que vive el país, aunado a la dificultad de adquirir otro vehículo parecido o en las mismas condiciones que el actual, sin mencionar el costo de reposición.

Esperamos que todo lo antes expuesto pueda orientarle a tomar la mejor decisión.

Autor: Federico Salomón

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