Habilidades para la vida,son herramientas prácticas y concretas que nos permiten un mayor desarrollo personal y una excelente relación con el entorno

El desarrollo de estas habilidades favorece que las personas sean capaces de elegir estilos de vida saludables.

Las personas, como seres sociales, se ven obligadas a establecer relaciones con sus semejantes, ya sea en el entorno familiar, educativo, laboral o de ocio.

Sin embargo, no siempre es fácil desenvolverse en un determinado contexto social.

Y no es debido a la falta de capacidades, sino porque no se han adquirido las habilidades necesarias para hacerlo.

Dentro del ámbito de la salud, se ha demostrado que enseñar a desarrollar estas habilidades, es la forma más eficaz para establecer comportamientos saludables, tanto de manera individual como colectiva.

Las 10 habilidades

Según la OMS, las habilidades para la vida diaria son las siguientes:

1. Autoconocimiento.

Capacidad de conocerse, de saber las propias fortalezas, debilidades, actitudes, valores y recursos personales y sociales con que uno cuenta para la vida y para enfrentarse a la adversidad.

Es descubrir aquello que se quiere y aquello que no.

2. Manejo de emociones y sentimientos.

La habilidad para explorar las propias emociones y saber cómo gestionarlas influye en el comportamiento de las personas.

Las de más difícil manejo, como la ira y la violencia, pueden tener resultados nocivos para la salud, sobre todo, en los más jóvenes.

3. Manejo de la tensión y el estrés.

Es la habilidad de reconocer las circunstancias de la vida que causan estrés para afrontarlas de manera constructiva y eliminarlas o reducirlas de forma saludable.

4. Comunicación asertiva.

Capacidad de expresar con claridad lo que se piensa, siente o necesita, autoafirmando los propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás.

Es la forma de comunicación más eficiente.

5. Empatía.

La habilidad para imaginar cómo es la vida de otra persona, qué siente y ponerse en su lugar para comprender mejor sus reacciones, emociones y opiniones.

Tener empatía ayuda a aceptar la diversidad y mejora las relaciones interpersonales.

Ser empático también involucra las emociones propias:

Si se siente lo que sienten los demás, es porque se comparten sentimientos.

6. Relaciones interpersonales.

Capacidad de establecer y mantener relaciones interpersonales para interactuar de modo positivo con las personas de su entorno.

Sobre todo, familiar y a la vez, terminar con las relaciones que sean tóxicas.

Esto es, que bloqueen el propio crecimiento personal.

7. Manejo de conflictos.

Aceptando que el conflicto es parte de la condición humana.

El reto está en desarrollar estrategias constructivas.

En consecuencia, que ayuden a manejarlos de manera que sean un estímulo para el desarrollo y favorezca el cambio y el crecimiento personal.

Esta habilidad, en los jóvenes, ayuda a reducir la ansiedad.

8. Toma de decisiones.

La habilidad de escoger, ayuda a evaluar las posibilidades y a tener en cuenta las consecuencias asociadas a elecciones.

Más bien, tanto sobre uno mismo como en las personas del entorno.

9. Pensamiento creativo.

Para tomar decisiones y solucionar conflictos, es necesario explorar todas las alternativas y consecuencias, más allá de la propia experiencia personal.

10. Pensamiento crítico.

Es la habilidad que permite analizar de manera objetiva, la información disponible junto con la experiencia, para llegar a conclusiones propias.

Esto ayuda a los más jóvenes, a reconocer qué factores influyen en su comportamiento. Sobre todo, los medios de comunicación o su grupo de iguales.

Fuente:Consumer.es.

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