Parece sensato afirmar que muchas personas desean tener éxito y lograr objetivos significativos sin sacrificar su libertad, su salud o su bienestar general.

Sin embargo, muchos quieren pero no pueden, pues carecen de la estrategia necesaria para dirigir sus energías.

También, para sortear los obstáculos y para alcanzar sus metas de manera estable o sostenida.

Éxito,dos facetas diferentes

Considero que existe una parte lógica y una parte psicológica del éxito.

La parte lógica se relaciona con los diversos aspectos que responden a la racionalidad y al sentido común, como:

  • Tener metas claras.
  • Desarrollar un plan de acción a corto, mediano y largo plazo.
  • Ejecutar las tareas que permitan el logro de esas metas.

Además, se requiere revisar periódicamente los resultados y hacer los ajustes en las metas, estrategias, recursos o plazos, según se requiera.

Podemos agregar a la lista de los factores lógicos, un manejo racional del tiempo y del dinero, así como la necesidad de proyectar una buena imagen.

La parte psicológica del éxito es mucho más compleja.

Puesto que se encuentran implicados en ella, aspectos:

  • Dinámicos (variables).
  • Intangibles (no pueden ni observarse ni medirse de manera fáctica).

Vayamos a los factores que configuran esta Psicología del Éxito.

Conciencia:

Significa reconocer o darse cuenta de:

  • Las propias fortalezas y debilidades.
  • Nuestro nivel aproximado de autoesitma.
  • El modo de ser (personalidad).
  • Hacer las cosas (hábitos).
  • El grado real de ambición.
  • La determinación que tenemos para avanzar en pos de las metas.

Parte de esa consciencia, significa sinceridad y aceptación de lo que somos.

Aunque eso que somos puede ser modificado con voluntad y esfuerzo sostenido.

Así,lo explico detalladamente en mi sexto libro “El Cambio Emocional (disponible a partir de octubre).

Consciencia es también estar alerta, despiertos, y en conocimiento permanente de lo que pensamos, sentimos y hacemos, cuando, dónde, con quiénes y para qué.

Actuar por decisión y no por impulsos o circunstancias o accidente.

Confianza:

Confiar es creer que si podemos afrontar exitosamente los retos propuestos.

Es un estado de poder y capacidad que nos impulsa a realizar nuestros mejores esfuerzos, a lograr y a hacer las cosas bien (eficacia).

Quien no confía, teme, evita, pospone, abandona, huye.

Confiar, es ponerle a la ilusión ganas y convertir las ganas en logro.

Responsabilidad:

La responsabilidad es una cualidad importante, pues revela un cierto sentido de mentalidad adulta, de madurez emocional, que nos lleva a responder y cumplir los acuerdos y a asumir las consecuencias de nuestros actos.

Sin responsabilidad, no se obtienen ni respeto ni confianza.

Las oportunidades se diluyen y el apoyo se pierde.

Los negocios se alejan de los irresponsables.

Voluntad:

La voluntad, es la capacidad de sostener el deseo.

Es una capacidad que unifica saber esperar (paciencia) y de saber insistir (perseverancia).

Es una fuerza interna que nos empuja a saltar por encima de los obstáculos.

Deriva y depende de la confianza y la motivación.

Concentración:

Se refiere al enfoque de la atención y a la superación de la habitual tendencia a la dispersión distractora.

Sin concentración, la energía se dispersa y es menor el esfuerzo de logro.

Las personas enfocadas muestran estadísticamente más y mejores resultados.

Creatividad:

Es una manifestación de la inteligencia que nos lleva a buscar soluciones nuevas y útiles para satisfacer nuestras necesidades, resolver problemas y vivir mejor.

Los más creativos logran más en menos tiempo y son portadores de eficiencia y excelencia, pues van tras lo mejor posible.

Disciplina:

Consiste en trabajar con estructura y orden, lo cual facilita la concreción de los planes.

Sin disciplina, habrá desorden e improvisación.

Audacia:

Es la capacidad de atreverse, de avanzar por encima del miedo.

Sin la audacia, nos hacemos conservadores y tímidos.

Nos dedicamos a protegernos y la evolución se debilita y pierde sus alas.

Confianza lleva a audacia y ésta lleva a descubrimiento, experiencia y logro.

Excelencia:

La excelencia, es la disposición de hacer lo mejor que puedo con lo mejor que tengo.

Es una fuerza de avance que se orienta a la calidad.

Cuando se asume ir tras lo mejor ,se marca distancia con lo trivial y lo mediocre, lo común y lo bajo.

Como vemos, más allá de las reglas lógicas que prometen ayudarnos a lograr una buena gestión, hay que pensar en las variables subjetivas y sociales.

Es decir. en los pensamientos, emociones y modos de vinculación.

Dejar estos componentes fuera de la ecuación, significaría autoengaño o muy poco sentido de lo que nos hace exitosos y también humanos.