Cuando nos enfrentamos a un fracaso, es normal que sintamos un bajón emocional,más lo importante es reflexionar y comprender la razón de nuestro fracaso, con el fin de aprender de él y no cometer los mismos errores en el futuro.

Es importante tener presente que el fracaso es parte del proceso de aprendisaje y muchas veces necesario para avanzar.

A continuación,te damos algunas recomendaciones:

1. Nos sentimos emocionalmente atascados

Solución:

Para salir del pantano emocional, cuida tu diálogo interno y lejos de continuar regañándote, utiliza frases de cambio como: “Antes era de esta manera y por eso me equivoqué; ahora soy así y por eso triunfo.”

2. Hacen que estemos mentalmente derrotados

A medida que las pérdidas o fallas se acumulan, se convierten en una carga más pesada. Y si no respondemos inmediatamente y de manera correcta, esas fallas se vuelven mayores, y con frecuencia conducen a más fallas que disminuyen nuestra autoconfianza, nos lamentamos. El problema es que no podemos construir sobre el lamento.

Solución:

Aprende de la pérdida. Una perdida no es totalmente una pérdida si aprendes algo como resultado de ello. Trata los problemas, errores y fracasos como vienen y no permitas que se acumulen.

Como dijo el impresor William A. Ward:

El número no es tan importante como el modo en que experimentes esas pérdidas. Las pérdidas duelen y causan un impacto sobre nosotros mismos; sin embargo, no debemos permitir que nos controlen.

3. Las fallas crean un precipicio entre la confianza y el actuar

Mantén el impulso.

Al ganar creamos un ciclo positivo en nuestra vida. Cuando logramos una meta, aumentamos nuestra confianza, y mientras más confianza tenemos, más acciones emprenderemos cuando sea necesario. Ese tacto para reconocer el momento oportuno y actuar, nos lleva al éxito.

Sin embargo, las pérdidas, y en especial cuando se acumulan, pueden conducir a la inseguridad y hacernos dudar de nosotros mismos y de la decisión para actuar. Se crea un precipicio y si no se atraviesa, el éxito se vuelve casi imposible.

Solución:

Celebra tus logros. Enfócate en los triunfos aunque sean pequeños, en eso que haces bien y puedes repetir una y otra vez.

No olvides agradecer, por más dura que esté la situación, siempre habrá algo que agradecer. Agárrate de ahí y comienza a construir más y más confianza en ti mismo.

Emmet Fox dijo: “Las dificultades llegan en el momento correcto para ayudarle a crecer y a avanzar al vencerlas. El único infortunio verdadero, la única tragedia real, llega cuando sufrimos sin aprender la lección”.

Deja un comentario

Cerrar menú