Solemos consumir tazas y tazas de café cuando tenemos mucho trabajo o un examen.

Se dice que esta bebida tan popular en todo el mundo nos aporta energía y esa fuerza que nos falta cuando el sueño quiere vencernos.

No obstante, también hay estudios que revelan que la cafeína es mala para nuestra salud porque incrementa los niveles de estrés, nos pone más nerviosos e irascibles.

El café y el rendimiento mental

Algunos médicos aconsejan a los pacientes con cansancio excesivo y fatiga crónica, que beban una taza de café por las mañanas para mejorar el cuadro, sobre todo en los días fríos de otoño e invierno.

Esta bebida contiene, además de la conocida cafeína, un componente llamado teobromina (también presente en el cacao) que combate el sueño y previene los estados depresivos.

Al liberar endorfinas mejora el estado de ánimo.

Por ello muchas personas al beber café se sienten reconfortadas, felices y con las baterías recargadas.

Café y trabajo

Las empresas que ofrecen café a sus empleados tienen mejores resultados.

Varios estudios confirman que el 80% de los trabajadores son más eficaces si tienen una máquina de café gratuito en la oficina.

En algunos países se consume más café que en otros.

En España o en México, por ejemplo, el promedio es de un kilo y medio por año y persona.

Es la bebida por excelencia de los escritorios y de los trabajos actuales.

La falta de descanso provoca problemas de concentración y productividad en los empleados.

Por esta razón aquellos que beben un café antes de comenzar el día y luego repiten la ingesta a media mañana, son más eficaces.

Los investigadores de dicha institución dicen que la cafeína tiene un rol importante para mantener el estado de alerta en las personas y que influye en el sistema nervioso, al aumentar la capacidades mentales.

No obstante, las bondades del café no terminan allí.

También sirve para:

  • Incrementar la percepción.
  • Favorecer la concentración.
  • Mejorar el tiempo de respuesta ante los problemas.
  • Aumentar la memoria a corto plazo.

Además de beneficiarnos de sus propiedades, al beber esta infusión también tiene efectos el simple hecho de oler su aroma penetrante y tan particular.

Un café recién hecho y bien humeante, es un aliciente cuando las personas están :

  • De mal humor.
  • Cansadas.
  • Estresadas o preocupadas.

La cafeína ingresa muy rápido en las células de nuestro organismo y por ello los efectos son casi instantáneos.

El problema radica en la cantidad que se consume.

Si se bebe en exceso el café puede causar:

  • Temblores
  • Acidez estomacal
  • Diverticulosis
  • Ansiedad
  • Estrés
  • Mal humor
  • Nerviosismo
  • Insomnio
  • Pesadillas

Tipos de café para cada ocasión

Si bien existen decenas de alternativas para consumir café, cada una de ellas sirve para algo en particular.

Presta atención al tipo de café que te conviene elegir en cada ocasión:

Americano

Se prepara con café molido y agua. No se le suele añadir azúcar por lo cual no contiene casi calorías.

Esta bebida es la que más se consume en la oficina. No hay que beber más de 2 tazas al día.

Capuccino

Tiene un poco de cacao además de café. Se prepara con leche caliente y es una bebida suave y dulce.

Se puede consumir en cualquier momento de día.

Existen opciones sin lactosa para los intolerantes.

Beber más de una taza al día ocasiona pesadez estomacal e inflamación abdominal.

Vienés

Se prepara con cáscara de naranja, café tostado, miel y crema batida. Se recomienda consumirlo después de almorzar, porque ayuda en la digestión.

No se recomienda su consumo a aquellas personas que tengan diabetes del tipo 2, ya que dificulta la regulación de los niveles de glucosa en el organismo.

Expreso

También conocido como café exprés o solo, es el más fuerte de todos porque lleva poca agua.

Es el que se bebe cuando se necesita incrementar la actividad neuronal rápidamente.

Además de ser elegido en el trabajo, muchos estudiantes lo beben antes de rendir un examen.

Su consumo debe ser limitado, porque incrementa la producción de jugos gástricos que irritan las paredes del estómago.

¿Y qué ocurre con el rendimiento deportivo al beber café?

Muchos deportistas recurren al café para mejorar su rendimiento en el gimnasio o al entrenar.

Existen estudios que afirman que para aprovechar las bondades de esta bebida es preciso consumir 3 mg de café por cada kilo de peso y siempre una hora antes de hacer ejercicio.

Teniendo en cuenta que un café expreso tiene cerca de 100 mg de cafeína, alguien de 70 kg de peso tendría que beber dos tazas.

Sin embargo, estas cantidades pueden ser demasiado elevadas para el estómago y el sistema nervioso.

Por lo tanto, se recomienda otro tipo de bebidas previas al entrenamiento.

Por ejemplo, el zumo de naranjas o el típico licuado de plátanos.

Fuente: Mejor con Salud.

Deja un comentario

Menú de cierre