Edad determinada en la que ya no se debería manejar no está establecida.Esto dependerá de nuestras condiciones físicas y mentales en que nos encontremos.

Cuando vamos avanzando en edad, la capacidad de reacción ante cualquier situación es más lenta.

Esto se observa en que los movimientos suelen empezar a ser más pausados y hasta a veces el habla se hace más equilibrada y lenta.

Lo mismo sucede al volante pero sí tomamos las  precauciones que hay que tomar y sobre todo, saber reconocer cuando ya no nos  encontramos con las facultades plenas para estar conduciendo un auto.

Estadísticamente, a partir de los 65 años se han observado más cantidad de accidentes y muchos de ellos se podrían haber evitado de haber tenido la precaución necesaria.

Dentro del ámbito de la seguridad vial esta etapa de la vida comienza a ser considerada de alto riesgo.

No solo por las dificultades que se pueden presentar durante el manejo, sino más precisamente, porque la recuperación también es más lenta en cualquier accidente que se pudiera sufrir.

Dificultades que se van presentando en el manejo a meida que avanzamos en edad.

Se considera que al momento de manejar, son muchas las decisiones que se conjugan al mismo tiempo, alrededor de 15 y que cuando algunas de estas opciones no se puede atender, es que ocurren los accidentes.

La vista es uno de los elementos primordiales al conducir y cuando ya no se pueden distinguir las señales de tránsito.

Cuando se necesita estar muy cerca de ellas para distinguirlas, se está presentando un problema.

El mayor problema, sin embargo, se encuentra durante la conducción nocturna.

Sería conveniente evitarla, ya  que es el momento en que más encandilamientos se producen y en las edades más avanzadas, la recuperación es más lenta.

Sin duda,esto genera mayor posibilidad de tener un accidente.

Fuente: www.123seguro.com.

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