Dolarizar la economía es posible sin grandes traumas, ya que la medida sólo necesita de 3.000 millones de dólares para lograr su cometido, según el economista Francisco Rodriguez.

El economista jefe de Torino Capital, Francisco Rodríguez, asegura que con $3.000 millones en Venezuela se podría iniciar un proceso de dolarización.

La tasa de conversión hipotética sería de Bs 68.000 por dólar, medida con la que se frenaría la hiperinflación.

“Con solo $3 mil millones , Venezuela podría cambiar la totalidad de los depósitos y dinero circulante en la economía por dólares.

Es decir,  un tercio de las reservas internacionales depositadas actualmente en el Banco Central.

El tipo de  cambio sería de 68 mil bolívares por dólar, muy por debajo de la tasa no oficial”.

Así lo  señala el economista en un artículo publicado en la revista Americas Quarterly.

Detalla que “incluso si Maduro se las arreglase para despilfarrar dos tercios de las reservas internacionales existentes antes de dejar el poder, todavía sería posible.

Es decir,  el nuevo gobierno podría cambiar los bolívares de la población por casi cuatro veces la cantidad de dólares que se podrían comprar con esos mismos bolívares en el mercado negro.”

“Contrario a otros episodios de dolarización, Venezuela podría emprender este proceso con un tipo de cambio que represente una mejoría significativa en el poder de compra de sus ciudadanos.

Al mismo tiempo,  que se mantienen los sueldos en dólares a niveles competitivos”, apunta.

Rodríguez hace esta propuesta:

Tomando en cuenta que “cualquier esperanza de que la administración de Nicolás Maduro pudiese llevar adelante un plan de estabilización macroeconómica coherente fue descartada hace mucho tiempo”.

Argumenta que la dolarización traería beneficios en el corto plazo.

“ Sobre todo, particularmente  evitaría lo que podría ser una muy dañina y prolongada hiperinflación”.

Por otro lado, señala:

Un país puede construir instituciones que reduzcan la necesidad de ajustes rápidos en los precios relativos para los cuales usualmente se usa la política cambiaria.

El  país está sujeto a una alta volatilidad en los términos de intercambio.

En consecuencia, debería tener un fondo de estabilización macroeconómica.

Es decir, que permita ahorrar durante períodos de términos de intercambio favorables.

Por el contrario,  gastar esos ahorros en períodos de shocks adversos.

Reemplazar el bolívar venezolano por el dólar estadounidense, requerirá de una reforma en la Constitución.

Afortunadamente, esto puede lograrse preguntándole directamente al electorado si aprueba el cambio.

Un sistema de caja de conversión, en el que las reservas ofrecen respaldo uno a uno a la moneda local.

¿ Cómo ?

A través de un tipo de cambio irrevocablemente fijo, puede servir como régimen transitorio.

Creo que no hay muchas dudas de lo que responderían los venezolanos si se les preguntase si prefieren mantener su moneda actual.

O en cambio  si prefieren ser remunerados y mantener sus ahorros en dólares”, concluye.

Deja un comentario

Menú de cierre