Dinero, amigo o enemigo,cual escogemos es una decisión vital en nuestra que pueda una gran diferencia entre ser feliz o infeliz.

Para bien o para mal existe el dinero.

Vehículo neutro usado como valor de intercambio

En consecuencia, fue creado para sustituir la vieja costumbre de negociar por trueque.

En un mundo donde el poder del dinero superó al poder de la fuerza física, muchos hacen lo imposible por poseerlo en grandes cantidades para satisfacer:

  • Sus necesidades.
  • Complacer sus deseos e intentar llenar su vacío existencial a través de todo lo comprable.
La idea de que si tengo más valgo más, estimula esta manera de actuar y vivir.

Hoy por hoy, el dinero ha cobrado una importancia tal, que cuando carecemos de él, la vida se nos descuadra.

Como resultado, podemos llegar a:

  • Asustarnos.
  • Deprimirnos.
  • Enfermarnos.
  • Paralizarnos o aislarnos,

Como producto de la culpa o la impotencia, de no poder alcanzar un aceptable nivel de vida.

En los peores casos,

  • La falta de visión.
  • De confianza o de fe,

Ha llevado a algunos a robar o incluso a quitarse la vida.

Por lo tanto, es evidentemente que es el producto de un enorme error de juicio.

Sobre todo, causado por la perturbación del instante agobiador.

En momentos como éstos, siempre es preferible, aconsejable y necesario, buscar:

  • Ayuda.
  • Orientación.
  • Asesoría.

Lo que para algunos parece como una situación dificilísima, puede ser fácilmente solucionable para alguien más preparado o experto.

Hay que protegerse contra la desesperación y de la desesperanza.

Una amiga me contaba, que durante una época cuando tuvo problemas por falta de dinero, se percató de que algunas de sus amigas se alejaron y la ignoraron.

Sin embargo, es importante entender, que no podemos responsabilizar a los demás por lo que es nuestra tarea.

Ningún hermano o amigo tiene el deber de rescatarnos.

Por lo tanto, puede colaborar si así lo decide.

Una crisis económica personal, nos permite descubrir, con dolor, parte del oscuro mundo del ser humano, incluyendo el nuestro.

Las causas de un mal momento económico pueden ser de diverso tipo:
  • Analfabetismo financiero.
  • Hábitos de consumo inadecuados.
  • Aprendizaje familiar y cultural.
  • Falta de previsión, etc.

Más allá de las causas, que son especialmente importantes, estimo que debemos centrarnos en buscar soluciones.

Y no quedarnos atrapados en la queja o en la rabia.

Lo necesario, es tomar acciones para:
  • Aprender y resolver.
  • Prevenir y crecer.
Algunas sugerencias útiles que pueden evitarnos limitaciones de dinero, son:
  • Lo primero, es alinear nuestro pensamiento con el optimismo y la posibilidad de recibir abundancia.

Si no creo que puedo lograr algo, se me hace más difícil hacerlo.

Desde la visión de puedo, valgo y merezco, se captan más y mejores oportunidades.

  • Es necesario confiar en uno y en el proceso de la vida.

Un mes, un trimestre, un semestre o un año difícil, no significa que no servimos, que hemos fracasado.

Significa que hay algo que debemos aprender, corregir o mejorar.

La vida es una escuela y hay que aprobar materias.

Una de ellas es el dinero.

  • Los ambientes y las relaciones nos influyen con fuerza.

Al extremo, que por lo general nos convertimos en aquello con lo que pasamos la mayor parte del tiempo.

Así que, revise las personas y lugares que frecuenta.

Lo quiera o no se parecerá a ellos.

Si vives en el agua, es difícil que estés seco.

Personas que tengan intereses parecidos y lugares que despierten el deseo de superación , son los más adecuados.

  • Es cierto que vivimos bajo una evidente crisis económica.

En consecuencia, lejos de asustarnos, nos impone mayor precaución en el manejo del dinero.

Las crisis son contextos para la precaución, los riesgos calculados, la búsqueda de información y el sostenimiento de una actitud positiva.

  • Finalmente, debemos aprender a manejar las variables lógico-económicas o factores concretos del dinero: producción, inversión, ahorro y gasto.

Mientras pueda, estudie, prepárese; tome cursos, termine una carrera, aprenda un oficio y, sobre todo, hágase bueno en su labor.

Así podrá satisfacer la demanda en su área de trabajo.

Evite gastar y lleve un control detallado de sus ingresos y egresos.

No se endeude, controle sus emociones y evite comprar por comprar.

Regule el uso de las tarjetas de crédito y recuerde que, como dice el millonario Robert Kiyosaki, lo que gana no es tan importante como lo que conserva.

Ahorrar para invertir, aunque sea poco, puede llevarlo lejos si es usted constante.

Podemos afirmar, que mucha gente cambia cuando el dinero está cerca.

Por eso, debemos reducir nuestras expectativas para no desengañarnos.

Si ve usted a un amigo en crisis de dinero, no lo culpe ni lo critique.

Ayúdelo directamente, recomiéndele un buen libro u ofrézcale soluciones posibles.

Piense que prevenir es mejor que lamentar.

Autor: Dr. Renny Yagosesky , Ph.D en Psicología, Conferencista y Escritor.

Twitter e Instagram: @doctorrenny

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