Ser más productivo: «Todo el mundo dice que sus días son demasiado cortos», indica J. Keith Murnighan, profesor de la Escuela de Negocios Kellogg de la Universidad de Northwestern y autor de un libro sobre el tema. La clave para generar mayor productividad, explica Murnighan, es aprender a decir no: desactivar las alertas del correo electrónico, notificaciones del facebook, rechazar invitaciones para reuniones y llegar a casa a tiempo para la cena.

Decenas de estudios de cómo ser más productivo coinciden en la misma idea: la clave para ser un gestor y un empresario más productivo consiste en hacer menos y sin interrupciones. Las interrupciones constantes reducen el rendimiento en el trabajo y hacen que «la gente cambie no solo sus ritmos de trabajo, sino también sus estrategias y estados mentales».

Es por ello que te ofrecemos algunos tips de cómo plantear trabajos por objetivos en los que se pueda sacar un mayor partido de las cualidades individuales, es la mejor estrategia para que usted y los empleados aumenten su productividad.

Potencie sus capacidades

«No se trata de trabajar más, sino de hacerlo mejor»

Cada día el mercado laboral es más exigente y, por este motivo, un profesional tiene que dar el 100% de sus capacidades para poder cumplir con todo lo que se espera de él. Muchas personas sacan adelante su trabajo a base de meter horas extra, jornadas interminables que además no permiten conciliar la vida personal.

El la mayoría de las empresas los trabajadores no se encuentran ubicados en aquellos puestos más acordes a sus aptitudes, pero esto no implica que no puedan ser eficaces. Por tanto, es necesario establecer ciertas rutinas y hábitos que maximicen el esfuerzo y que hagan a cualquier profesional mucho más productivo.

No pierda el tiempo con actividades inútiles

«Hay que eliminar todas las tareas inútiles para centrarse sólo en aquello que aporta valor añadido», Por tanto, es necesario prescindir de, por ejemplo, reuniones innecesarias que hacen perder el tiempo del trabajador y les interrumpe en su día a día; a veces, un simple correo con las nuevas directrices es suficiente y no le aleja de su mesa.

«Dividir el trabajo en partes pequeñas hace que sea aún más eficiente.»

Organizar el trabajo con antelación

Para no perder el tiempo, es ideal reservar la última media hora de cada jornada a preparar la siguiente.

Los últimos minutos no se suelen aprovechar demasiado, ya que tanto la mente como el cuerpo suelen estar bastante cansados. Por eso, es bueno dedicarlos a planificar cómo será el siguiente día para que, cuando se llegue a la oficina, se tenga claro qué es lo que hay que hacer. Esta agenda también tiene que ser lo suficientemente flexible para adaptarla a temas urgentes.

«Antes de irse a casa, hay que organizar la jornada siguiente para no perder tiempo.»

Evitar las distracciones

Las tareas más complicadas y tediosas, así como las más importantes, es mejor programarlas siempre para primera hora de la mañana, puesto que la mente está aún fresca y se realizan de manera más efectiva. Por este motivo, un buen truco es no abrir el correo electrónico o el Facebook y Twitter hasta pasada al menos una hora de llegar al puesto de trabajo; si hay algo realmente urgente, seguro que será comunicado también por teléfono o mensaje.

Evitar distracciones durante el resto de la jornada también ayuda a aumentar la productividad: encender el teléfono sólo un par de veces a lo largo de la jornada y tratar de concentrarse en las prioridades.

Todos tenemos tiempo para aprovechar o para perder y es nuestra decisión qué es lo que hacemos con él. Pero ten en cuenta que una vez pasado, jamás se recupera.

(Bruce Lee).

Deja un comentario

Cerrar menú