Cuanto mayor sean nuestros recursos, mayor debe ser la cobertura de nuestros seguros.

Alguna vez habremos escuchado alguien decir “todos tenemos problemas”- algo muy cierto – .

Sobre todo en estos duros momentos, pobres o ricos, todos tienen problemas.

Sin embargo, la diferencia radica en el costo de resolver esos problemas.

Es decir, en cifras monetarias nunca será lo mismo.

Veamos un ejemplo en la que un trabajador, un moto taxista en un accidente sufre un golpe que le causó:

  • Traumatismo craneoencefálico.
  • Hematomas intracraneales.
  • Edema cerebral difuso.

Es muy probable que si esta persona no contaba con un seguro médico, sea remitida a un centro hospitalario público.

En consecuencia, aunque parezca un poco dramático, lo más seguro es que muera.

Por otra parte, sus familiares aunque con dolor, tal vez no resientan porque quizás sepan y entiendan:

  • Lo grave del caso.
  • Las limitaciones de los centros públicos.
  • Su limitada situación económica.

Ahora bien, veamos esto desde el lado de una persona pudiente y de hecho famosa.

Esta condición médica es exactamente la que sufrió Michael Schumacher heptacampeón de la Fórmula 1 en un accidente mientras esquiaba en el año 2013.

En realidad,hoy día poco se sabe del estado de salud real de Michael.

Sin embargo,lo que  sí sabe, es  que los costos del tratamiento han comenzado asfixiar la holgada situación financiera de la familia Schumacher.

¿La razón ?

El tratamiento es tan costoso, que la familia ha tenido que comenzar a vender parte de sus propiedades,

arriesgando el patrimonio familiar sin tener al menos la certeza de la recuperación del campeón.

Schumacher, seguramente contaba con un seguro médico “laboral” con su equipo de Fórmula 1 o sus sponsors.

No obstante, en ese ámbito generalmente los seguros solo cubren hechos que ocurran durante:

  • El ejercicio de su profesión.
  • Una competencia, una práctica, etc.

Y probablemente no contaba con un seguro particular de gran cobertura.

Aunque  admitámoslo, era un hombre adinerado que podría “costear cualquier percance médico”.

Por lo tanto, es un error que muchos cometen, confiarse en los recursos que poseen, para justificar el no tomar un buen seguro médico.

Sin dudad, como este caso hay miles, historias de personas que perdieron sus fortunas por no contar con un seguro médico.

Hay enfermedades realmente ruinosas y accidentes de tal magnitud que pueden socavar cualquier fortuna.

Por consiguiente, de allí el dicho que reza que nadie ha quebrado por pagar un seguro médico.

Sin embargo, numerosas familias han quedado en la miseria por no tomar uno.

Entonces, una persona debe entender que cualquiera sea su posición económica debe contar con un seguro.

Asimismo, quizás un seguro médico con cobertura de $ 25,000 este bien para algunos, le sea suficiente, además,  solo por el hecho de no poder pagar uno de mayor cobertura.

Por otra parte, para otras personas con un nivel de vida excelso o con el privilegio de contar con buenos ingresos o un holgado patrimonio, no lo es.

“A mayor patrimonio y mejor calidad de vida, mayor será la cobertura necesaria para protegerle y salvaguardar su patrimonio, su legado familiar.” Marty Leal.

  • Conserve sus ahorros.
  • Proteja su patrimonio y sobre todo proteja su salud y la de su familia.

¿Cómo?

Contrate un buen seguro médico, compleméntelo con un seguro de vida, y porque no, un buen plan de ahorros e inversiones.

Y si desea ahorrar con su seguro de salud, contrate el mejor plan con un deducible alto, tan alto como pueda usted afrontar sin descapitalizarse.

Autor: Marty Frederick Leal Carmona

Consultor – Asesor de Seguros

CEO de Lemar Group Consulting, C.A.

 

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