Muchos recordamos el día que aprendimos a montar en bicicleta con nuestros padres.

Como empezamos a pedalear y como progresivamente desaparecía el miedo hasta poder manejar la bicicleta solos. Al comienzo te caes y después de varios intentos, siempre llega la independencia.

Estos son algunos consejos para aprender con seguridad:

  1. La bicicleta adecuada para la edad, peso y altura de tu hijo.

Es importante contar con una bicicleta de niños adecuada, si es demasiado grande o pequeña su postura no será cómoda ni natural.

  1. Ajustar la bicicleta.

Antes de empezar con las lecciones prácticas hay que adecuar el asiento y la posición del manillar al cuerpo del niño. Para ello hay que contar con una llave estándar, necesaria para regularlos.

  1. Selecciona el lugar adecuado

La confianza es el factor emocional clave para montar en bicicleta, así que consigue un sitio relativamente plano, sin tráfico y ausencia de aglomeraciones y con escasos obstáculos urbanísticos. Con estos recursos quizá el lugar más sencillo sea un parque.

  1. Verbaliza el mecanismo antes de empezar

Cuando sabemo qué tenemos que hacer antes de empezar a ponerlo en práctica avanzamos más rápido. Con la bicicleta pasa lo mismo, cuéntale a tu hijo cómo será el proceso antes de empezar.

Primero es importante hacer una radiografía sobre la bicicleta y sus partes, la funcionalidad de cada una de ellas y cómo usarlas. Cuéntale también como montar en la bicicleta, y cómo será el proceso; que primero contará con tu ayuda y progresivamente avanzará de forma más independiente.

  1. Ayúdale a subirse de la forma correcta.

Primero apoyando las dos manos en el manillar y elevando una de las piernas hacia el otro lado, inclina la bicicleta hacía el suelo hasta que pueda arquear las piernas pero no eleves al niño sobre ella; que comprenda la importancia por conseguir estabilidad incluso antes de estar bien colocado.

  1. Sujeta la bicicleta por dos zonas

Tanto en el asiento como en el manillar, con ambas manos y empujando desde atrás haz balancear la bicicleta lentamente. Que tu hijo empiece a sentir movimiento sin realizar esfuerzo alguno. Una vez que el niño recupere el equilibrio es hora de empezar a moverse hacía adelante.

7. Pedalear poco a poco

Después de superar esta fase, pedalear es más sencillo. Sin soltar ambos puntos de sujección es momento que la fuerza venga del niño, a través del pedaleo. Ahora tú aportas equilibrio.

  1. Dirigir la bicicleta

Para que el niño mantenga el equilibrio busca un camino en línea recta, y progresivamente suelta el manillar y el asiento.

  1. Aprender a frenar

Si la persona ya es capaz de mantener el equilibrio y dirigir la bicicleta es momento de aprender a frenar. Para poder andar en bicicleta de manera segura, es fundamental poder frenar a voluntad. Una buena manera de practicar es colocando una marca y frenando justo al llegar a ella. La manera correcta de frenar es aplicando tanto el freno delantero como el trasero simultáneamente.

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