El Contrato de Seguro es un contrato bilateral y como tal, puede terminarse mediante resolución (sólo los contratos bilaterales pueden terminar mediante resolución).

De acuerdo al contenido de algunos artículos del Decreto Ley del Contrato de Seguro, al contrato de seguro puede aplicársele “remedios legales” como son:
  • Resolución.
  • Rescisión.
  • Nulidad.
  • Terminación.

Veamos los conceptos que la Enciclopedia Jurídica Opus, nos ofrece sobre algunos de esos términos.

Términos aplicables
Entre los términos más comunes utilizados tenemos:
  • Resolución de los contratos.
  • Contrato rescindible.
  • Contrato nulo.
Resolución de los contratos
“De una manera general, se entiende por resolución de un contrato, la terminación del mismo en virtud del incumplimiento culposo de una de las partes contratantes.
La resolución es un modo de terminación exclusiva de los contratos bilaterales y configura en la doctrina uno de los capítulos de la teoría general de los contratos bilaterales”
Contrato rescindible
“Un contrato válidamente celebrado, pero que produciendo un perjuicio a una de las partes, puede ser declarado ineficaz a petición del perjudicado”
Contrato nulo
“El contrato nulo es un contrato que nace viciado, por lo cual, no puede producir sus efectos normales”

Conceptos de Anulación aplicados al Seguro
En la actividad aseguradora, cuando se rescinde, se resuelve, o se le da término a un contrato, con el fin de dejarlo sin efecto.

Regularmente, se utiliza la palabra Anulación.

El Diccionario Básico de Seguros de Mapfre nos ofrece los siguientes conceptos:

Anulación.
En la terminología aseguradora, este concepto significa la rescisión de los efectos de una póliza, bien sea por:
  • Producirse las circunstancias que previeron contractualmente como determinantes de ello,
  • Mutuo acuerdo entre asegurador y asegurado.
  • Decisión unilateral de cualquiera de las partes.

Sin embargo,  en este último caso,  es normal que exista un plazo mínimo de preaviso a la otra parte.

Por el contrario, si la decisión ha sido propuesta por la entidad aseguradora, se aplicará una devolución de primas al asegurado en proporción al riesgo no corrido.

No obstante, en pluridad de principios, debe distinguirse entre anulación y rescisión de una póliza.

La anulación de una póliza, como la de cualquier contrato, tiene como consecuencia básica la no existencia de dicha póliza.

Por lo tanto, en caso de producirse (por ejemplo, debido a que no había objeto asegurable), el asegurado ha de rembolsar las indemnizaciones percibidas; es decir, nunca ha habido contrato.

La rescisión, en cambio, no opera con efecto retroactivo, sino desde la fecha en que se plantea.

Como resultado, considerándose válidos los efectos producidos con anterioridad a ese momento.

En efecto, el asegurador retiene las primas cobradas, por ejemplo, en anualidades precedentes, al igual que el asegurado retiene las indemnizaciones que le hubieren sido satisfechas hasta entonces.

Anulación por nueva emisión o por reemplazo:
Aquella que se produce respecto a una póliza (o suplemento) por emisión de otra que la sustituye o reemplaza para todos los efectos y durante el mismo período.
Anulación sin efecto:
Recibe esta denominación la que afecta a una póliza (o suplemento) desde su efecto inicial de entrada en vigor.
Puede haber una sustitución del documento anulado por otro nuevo o puede no existir tal reemplazo, en cuyo caso, la póliza quedará al tenor anterior (si lo que se anula es un suplemento) o dejará de tener vigencia (si lo que se anula es la propia póliza).
Anulación del recibo:
Acto por el que se deja sin efecto el recibo incorrectamente emitido a favor de un asegurado, bien por:
  • Inexistencia de contrato (estaba sin vigor la póliza correspondiente).
  • Duplicidad con otro recibo.
  • Ser inexacto su contenido.

En este último caso, procede la emisión de un nuevo recibo correcto.

Estudiados los diferentes conceptos sobre:
  • Anulación.
  • Rescisión.
  • Nulidad.

Veamos las diferentes circunstancias que de acuerdo al Decreto Ley del Contrato de Seguro (2001), pueden ser causales de anulación del Contrato de Seguro o Póliza de Seguro.

Razones para anular una póliza de seguro
A. Anulación de los contratos del Seguro sobre la Vida y Accidentes Personales por cambio de Profesión o Actividad. Arts. 104, 108 DLCS.

1. El Contrato dejará de tener efecto a partir del decimosexto (16°) día hábil siguiente a la notificación de terminar el contrato, después que la empresa de seguros haya cumplido con las siguientes condiciones:
a) Haber sido notificada o haber tenido conocimiento de los precitados cambios.
b) Tener conocimiento de que el Tomador desea terminar el contrato dentro de los quince (15) días hábiles, de haber sido notificada o haber tenido conocimiento de los precitados cambios.
c) Haberle manifestado al Tomador su voluntad de terminar el contrato.
d) Poner a disposición del Asegurado la porción de la prima no consumida y los valores de rescate si los hubiere.

2. El Contrato quedará resuelto, si el Tomador no acepta la proposición de modificar el contrato, reduciendo la indemnización o elevar la prima.

B. Resolución por Cambio de Propietario. Arts. 67- 68 DLCS.
Si el objeto asegurado cambia de propietario:
1. El Contrato quedará resuelto por voluntad de la Aseguradora: 67
a) Dentro de los quince (15) días siguientes al momento en que hubiese tenido conocimiento del cambio de propietario.
b) Cesando su obligación treinta (30) días después de la notificación por escrito al adquiriente,
c) Y rembolsando al adquiriente la parte de la prima correspondiente al plazo del seguro que falte por vencer.
2. El Contrato quedará resuelto por voluntad del adquiriente: 68
Dentro de los quince (15) días siguientes a la transmisión de su voluntad de no continuar el
seguro.
Notas:
a) No podrá resolverse unilateralmente el contrato, si la póliza ha sido emitida a la orden o al portador.
b) Las disposiciones del artículo 67 serán aplicadas en caso de muerte, cesación de pagos y quiebra del tomador.
C. Nulidad Absoluta del Contrato por Falsedades y Reticencias.
Art. 23 DLCS.
Por “Las falsedades y reticencias de mala fe por parte del Tomador, del Asegurado o del Beneficiario, debidamente probadas, serán causa de nulidad absoluta del contrato, si son de tal naturaleza que la empresa de seguros de haberlas conocido, no hubiese contratado o lo hubiese hecho en otras condiciones”.
a) En el Seguro sobre la Vida. Arts. 99 – 100 DLCS.
1. Impugnación del Contrato: 99
En caso de reticencia o inexactitud de las declaraciones del Tomador o del Asegurado, del Seguro sobre la Vida, que influyan en la estimación del riesgo, salvo lo relativo a la edad de éstos, la empresa podrá impugnar el contrato durante el plazo de un (1) año desde la fecha de su celebración, a no ser que las partes hayan fijado un plazo más breve en la póliza y, en todo caso, salvo que el tomador o el asegurado haya actuado con dolo.
2. Resolución del Contrato: 100
Si se demostrare dolo o mala fe cuando se compruebe que hubo inexactitud en la indicación de la edad del asegurado al contratar el Seguro sobre la Vida.
b) Anulación del contrato de HCM (Salud), Art. 117 DLCS
El Seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad puede ser anulado durante la vigencia de los tres primeros años, por:
  • Falsedades y reticencias.
  • Hechos no declarados.
  • Primas no pagadas.
  • Negación de la prórroga.
  • Riesgo inexistente.
  • Siniestro previo.
  • Terminación anticipada.

Nota: “Transcurridos tres (3) años ininterrumpidos desde la celebración del contrato de seguro de salud, la empresa de seguros no podrá alegar como causal de rechazo la preexistencia, ni podrá anular o negarse a renovar, siempre que el Tomador o el Asegurado pague la prima”.

Autor : Prof,Elias Muñoz,Tlf:0412-216-90-77,eliasinst@gmail.com

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