Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 400 millones de personas en todo el mundo sufren durante la primavera una serie de síntomas derivados de la alergia al polen. Los estornudos, la congestión nasal y el lagrimeo son algunas de esas molestas sensaciones con las que muchos tienen por este tipo de alergia. El polen son unos pequeños granos que contienen células espermicidas, producidos por el aparato reproductor masculino de las flores para fecundar el femenino.

 

Una sola planta llega a producir miles de granos de polen, que lucen como un polvo amarillo mientras están en las flores y dejan de ser visibles al dispersarse en el aire. Quienes padecen de alergia por el polen lo perciben en su cuerpo como un agente nocivo, desencadenando una respuesta inmunológica que busca defender el organismo con diversas sustancias químicas. El problema es que este ataque conduce a síntomas muy incómodos que, incluso, pueden interrumpir las actividades cotidianas. Aunque hasta ahora no hay un tratamiento que ayude a curar la alergia, sí hay algunas medidas preventivas que permiten controlarla y reducir al máximo el contacto con el polen. A continuación queremos compartir varias de ellas para que no dudes en ponerlas en práctica si eres alérgico al polen. ¡Toma nota!

Cerrar las ventanas

Para que los síntomas no se empeoren, lo más conveniente es mantener cerradas las ventanas de la casa, al menos, durante la primavera. Si tan solo ventilas tu casa 5 minutos al día, es menos probable que se siga acumulando polen en el interior.

Evitar las salidas al aire libre

Las salidas de campo o las actividades al aire libre incrementan el riesgo de sufrir alergia al polen en más de un 50%. Como el polen se dispersa por el aire a cada instante, es muy común que en este tipo de espacios su cantidad sea mayor. Ver también: 6 consejos para llevar un estilo de vida más feliz y libre

Incrementar el consumo de cítricos

La alergia al polen tiende a debilitar el sistema inmunológico, por lo que se requiere de alimentos que ayuden a fortalecerlo. Los frutos cítricos son una fuente significativa de vitamina C, nutriente esencial para aumentar las defensas y los anticuerpos. Las frutas que debes consumir son:

  • Kiwi
  • Naranja
  • Mandarina
  • Limón
  • Pomelo

Para aliviar la alergia puedes ingerirlas solas, o bien, disfrutar de sus zumos naturales.

Ingerir té de equinacea

La equinacea es una planta que estimula la actividad de las células que se encargan de combatir todo tipo de infección. Millones de personas la utilizan como remedio alternativo contra las afecciones que afectan al sistema inmune, ya que incrementa las defensas y acelera la recuperación. El consumo de su té es un calmante natural para la alergia al polen, ideal para reducir la congestión, el dolor de cabeza y malestar general.

Ingredientes
  • 1 cucharada de hojas de equinacea (10 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)
¿Cómo prepararlo?
  • Coloca a hervir la taza de agua y agrégale una cucharada de hojas de equinacea.
  • Déjala reposar, cuela y bebe.
  • Consume tres tazas al día hasta aliviar la alergia.

Es importante tener en cuenta que esta bebida está contraindicada para los niños menores de 12 años.

Vapores de manzanilla

Teniendo en cuenta que la alergia ataca de forma directa las vías respiratorias, podemos mitigarla con varias sesiones de respiración de vapores de manzanilla. Esta planta alivia la congestión nasal, disminuye la inflamación y contribuye a limpiar el aparato respiratorio.

Ingredientes
  • 5 cucharadas de manzanilla (50 g)
  • 1 litro de agua
¿Cómo prepararlo?
  • Incorpora la manzanilla en un litro de agua y ponla a hervir durante 8 o 10 minutos.
  • Cuando esté lista, inhala los vapores que despide, cubriendo tu cabeza con una toalla.
  • Repite cuantas veces sea necesario hasta superar la alergia.
Infusión de llantén

El llantén tiene principios activos como los flavonoides, ácido silícico, taninos y mucílagos. Gracias a esto actúa como un expectorante, antiinflamatorio y antibiótico natural. El consumo de su infusión se ha usado para combatir la gripe, los catarros y diversos tipos de alergias, incluyendo al polen.

Ingredientes
  • 2 cucharadas de llantén (20 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)
¿Cómo prepararlo?
  • Coloca a hervir una taza de agua y, cuando llegue a ebullición, agrégale las hojas de llantén.
  • Déjalo reposar 10 minutos, cuela y consume.
  • Puedes tomar hasta tres tazas al día hasta aliviar la alergia.

Te recomendamos leer: Maravillosas propiedades curativas del llantén

Infusión de hisopo

El hisopo es un pequeño arbusto de base leñosa, utilizado para tratar afecciones gástricas y pectorales. Cuenta con antioxidantes, aceites esenciales y agentes antiinflamatorios que actúan de forma positiva en la curación de los trastornos respiratorios. Se cataloga como uno de los mejores expectorantes naturales, ya que estimula la expulsión de las secreciones acumuladas en los pulmones a causa de la bronquitis, los resfriados y las alergias. Para combatir la alergia al polen se puede consumir en infusión, o bien, hacer gárgaras con la misma.

Ingredientes
  • 1 puñado de flores de hisopo
  • 1 taza de agua (250 ml)
¿Cómo prepararla?
  • Añade el puñado de flores de hisopo en una taza de agua hirviendo, tápala y déjala reposar 10 minutos.
  • Toma tres tazas al día, por el tiempo que sea necesario para aliviar la alergia.

Todos los remedios aquí citados son alternativas naturales para aliviar la alergia al polen de forma temporal. Es importante seguir cada una de las recomendaciones dadas para mantener bajo control los molestos síntomas de la alergia.

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