Con tantos productos alterados en el mercado ya no sabemos si lo que consumimos realmente es natural o extremadamente procesado.

Por ello muchos están recurriendo a cultivar en casa. El objetivo es dejar de ser esos consumidores de hormonas y altos contenidos de proteínas que la mercadotecnia quiere.

Pero, ¿por qué champiñones? Los hongos se han caracterizado en la cocina desde tiempos milenarios y en la actualidad se utilizan en todo el planeta.

Y es que no solo destacan por su sabor, sino también sus propiedades: son ricos en fibra y nos aportan vitaminas y minerales que mantienen en buen estado el organismo.

Beneficios

  • Evitan migrañas
  • Aportan sensación de saciedad
  • Favorecen la digestión
  • Evitan la retención de líquidos
  • Protegen el hígado
  • Su contenido de agua hidrata el organismo (aproximadamente 95 % de agua)
  • Combaten la anemia por su contenido de hierro
  • Son bajos en calorías
¿Cómo empezar a cultivar?

Lo primero que tienes que saber es que el proceso de cultivar champiñones comienza con el crecimiento de semillas.

Los hongos crecen de forma acelerada y, al contrario de lo que ocurre con las frutas o verduras, no ocupan un espacio grande en casa.

Lo recomendable es empezar con los champiñones llamados ostra, ya que son mas fáciles de manejar.

  • Las semillas de los hongos no tienen clorofila para empezar a crecer. Así, germinan con sustancias como la paja, el grano o la madera.
  • Lo elemental es que el suelo sea ideal para comenzar el cultivo –hay sitios donde venden cajitas especiales para hacerlo–.
  • Se necesita una tierra que contenga altos nutrientes, ya que los champiñones no absorben minerales del suelo.
  • Es indispensable que sea un lugar frío y oscuro, ya que odian la luz.
  • La zona de cultivo no debe estar a temperaturas extremas. Lo recomendable es entre 15 y 20 grados centígrados; de lo contrario, crecerán más despacio.

Además funciona mucho mejor si la zona es húmeda.

¿Qué necesitas?
  • Paja
  • Compost o mantillo
  • Una caja de poliestireno (es muy importante que sea de este material para que no se pudra)
  • Semillas de hongos
  • Agua
  • Abono para cubrir
¿Qué debes hacer?
  • En primer lugar pondremos a hervir la paja para eliminar posibles bacterias.
  • Mezclaremos la paja con el compost (que podemos comprar o hacerlo nosotros mismos con restos de plantas, frutas o verduras).
  • Agregaremos la mezcla en la caja. Es importante no escatimar en la cantidad: cuantos más nutrientes mejor resultado.
  • Colocaremos las semillas del hongo, las cubriremos con el mantillo humedecido y regaremos.
  • A continuación taparemos la caja: no debe entrar luz durante un periodo de 5 a 10 días.
  • Deberemos verificar que la caja se mantenga húmeda hasta que se asomen los hilos blancos sobre la tierra.
  • No hay que regarlo en exceso: basta con humedecer el abono y esperar a que se absorba.
¿Cómo saber cuándo están listos?

Se requiere un cuidado delicado y prestar atención a los detalles.

  • Durante el periodo de cultivo observaremos si el pie del hongo ya es más flexible y se siente blando. De ser así, ya estarán listos.
  • Solo tenemos que jalar suavemente la parte superior y arrancar.
  •  Repetiremos los pasos para tener una cosecha semanal.

Una de las razones más importantes de cultivar champiñones en el hogar es que los hongos absorben todo lo que se encuentra a su alrededor durante el proceso.

Así pues, las condiciones del cultivo determinarán los verdaderos beneficios para el organismo.

¡Cuidado con las plagas y enfermedades!

Independientemente de los manejos en cuanto al cuidado de la tierra, hay que tomar en cuenta los insectos y ácaros que puedan asechar el huerto.

Estos son algunos de ellos:

  • Nemátodos: Destruyen el cuerpo de los hongos.
  • Escarabajos: Hacen hoyos en el orificio del hongo.
  • Larvas: Dañan el cuerpo y rompen los hongos ya formados.
  • Araña rubia: Dobla las raíces del hongo.
  • Araña blanca: Forman huecos en el pie del hongo y parte del sombrerillo.

Entre las principales enfermedades se encuentran:

  • Burbuja seca: El hongo se llena de manchas en tono amarillo, como si fueran gotas, sobre todo en el sombrerillo, y tienen una consistencia pegajosa.
  • Mancha bacteriana: El hongo se deforma y posteriormente se pudre.

Opt In Image
Suscríbete gratis a nuestro boletín
Le enviaremos información semanal relevante en materia de Seguros, Economía, y otras áreas de su interés, para mantenerlo al día del acontecer diario.

¿Cuál es tu opinión?

Deja tus comentarios

Please enter your comment!
Please enter your name here