El agua es el principal componente de nuestros órganos vitales como el cerebro, hígado o corazón. De manera similar, los huesos, e incluso el espacio entre las células, contienen una alta proporción de este vital líquido.

Por este motivo, no ingerir suficiente agua puede derivar en daños que abarcan desde la piel hasta los órganos vitales.

1. Piel deshidratada

A pesar del uso de cremas humectantes y recetas naturales, la solución infalible para restaurar la piel es la suficiente ingesta de agua.

La elasticidad de la piel depende en gran medida de un equilibrio hídrico adecuado: ingerir más o tanta agua de la que perdemos.

Para conocer si la piel está deshidratada podemos realizar la siguiente prueba:

  • Pellizcaremos suavemente una zona de la piel y observaremos lo que tarda en regresar a su lugar.
  • Si padecemos de deshidratación, la piel regresará lentamente de nuevo a su forma original. En caso contrario, se restaurará inmediatamente.

También podemos sentir la temperatura de la piel, especialmente la del rostro, para observar si nuestra dermis se encuentra deshidratada.

Usualmente el cuerpo necesita suficiente agua para mantener su temperatura ideal.

Así, si nuestra piel está más caliente de lo normal quizás necesitemos aumentar la ingesta diaria de agua

2. Estreñimiento

El estreñimiento es una dolencia que dificulta la defecación y una de las principales causas es tomar poca agua.

Durante la formación de las heces, el intestino grueso elimina agua y, como consecuencia, los desechos se solidifican.

Luego, realiza movimientos para concretar la evacuación intestinal.

Cuando la cantidad de agua es insuficiente, la expulsión de desechos sólidos se dificulta y ocasiona dolores abdominales.

Una molestia consecuencia directa del estreñimiento son las hemorroides, causadas por el esfuerzo que requiere el intestino para eliminar heces demasiado sólidas o secas.

3. Calambres musculares

Los calambres musculares suelen asociarse a actividades físicas, aunque también pueden estar relacionados con cualquier otra situación donde nuestros niveles de agua en el cuerpo sean bajos.

Lo que suele ocurrir es que, ante una insuficiencia de líquidos en el organismo, se presenta un desequilibrio en las proporciones de electrolitos y minerales.

Estos componentes son vitales para el adecuado funcionamiento de los músculos.

Por tanto, se aconseja mantenerse hidratado cuando se practica algún deporte o actividad física, ya que a través de la sudoración el cuerpo pierde agua y minerales necesarios.

4. Fatiga

No ingerir suficiente agua afecta directamente nuestra vida cotidiana y puede incluso generar fatiga y cansancio.

Al no contar con suficiente líquido, las células de nuestro cuerpo desaceleran sus actividades y generan menos energía.

Las personas que sufren de deshidratación suelen verse cansadas e incluso somnolientas por este motivo.

La buena noticia es que la fatiga puede ser rápidamente revertida si se comienza a tomar agua.

  • Es recomendable ingerir también frutas y verduras altamente concentrados en agua para aumentar la cantidad de líquidos en nuestro cuerpo.
  • Además de suplir vitaminas, las frutas como la sandía y los cítricos aportan azúcares que contribuyen a aumentar nuestra energía.
5. Boca seca

Los problemas de sequedad en la boca se asocian a nuestra salud oral y a la apropiada digestión de los alimentos. Así, el principal consejo ante una sequedad oral es tomar agua inmediatamente.

Síntomas de sequedad oral
  • Sensación de boca pegajosa y seca.
  • Saliva espesa y viscosa.
  • Dolor o sensación de ardor en la boca o en la lengua.
  • Agrietamiento en los labios o en las comisuras de la boca.
  • Lengua seca y áspera.
  • Dificultad para masticar, saborear o tragar.
6. Migraña

En la mayoría de los casos, las migrañas se asocian a la deshidratación. Cuando se toma poca agua se dilatan los vasos sanguíneos, lo que produce, a su vez, intensos dolores de cabeza.

  • Recuerda que la deshidratación no se presenta únicamente en días con temperaturas elevadas.
  • Siempre y cuando bebas suficiente agua, mantendrás un adecuado equilibrio y tendrás menos probabilidades de que la migraña se manifieste.
7. Hipertensión

No tomar suficiente agua reduce el volumen de sangre en los vasos sanguíneos que, idealmente, deben estar llenos.

Para priorizar el funcionamiento de los órganos vitales con pocas reservas de agua disponible, el organismo libera una hormona llamada “histamina”.

Dicha sustancia provoca la contracción de las venas y arterias, lo que deriva en un aumento en la presión arterial.

Además, tomar suficiente agua mejora la circulación de la sangre, por lo que reduce la acumulación de toxinas y de otros componentes que, en exceso, pueden causar presión alta.

8. Problemas en los riñones

Ingerir suficiente agua estimula un apropiado funcionamiento de los riñones. Estos son los encargados de limpiar toxinas, urea y sales de nuestro organismo.

Cuando los riñones no cumplen con sus funciones vitales, aparecen ciertos problemas de salud como los cálculos renales.

Mantener nuestros riñones saludables contribuye al adecuado equilibrio metabólico de nuestro organismo, y ayuda a evitar enfermedades y padecimientos crónicos.

9. Aumento de peso

En ocasiones, los síntomas del hambre pueden confundirse con el hecho de tener sed. Así, algunas personas suelen ingerir alimentos cuando en realidad su cuerpo está demandando líquidos.

Esto es muy importante tomarlo en cuenta para cuidar de nuestro peso y nuestra salud.

Cabe recalcar que el consumo de agua acelera nuestro metabolismo, lo que permite un aumento en la quema de calorías.

Muchas dietas suelen incluir varios vasos de agua al día por estas mismas razones. Eso sí, recuerda que debe ser agua natural sin añadir azúcares o saborizantes artificiales.

10. Dolor en las articulaciones

Si alguna vez has sentido dolor esporádico en alguna de tus articulaciones, es muy probable que no estés tomando suficiente agua.

  • Los cartílagos, que componen las articulaciones, están formados por un 70% de agua.
  • Por este motivo se vuelve necesario contar con suficientes reservas de líquido para que los cartílagos conserven su forma apropiada, la que permite el movimiento entre los huesos.

La cantidad de agua que se debe ingerir depende de elementos como la edad, la actividad física, el clima o la salud, entre otros.

Ya que se vuelve indispensable para las funciones vitales en el cuerpo y considerando que nadie puede vivir más de cinco días sin beber líquidos, es esencial que aumentes el consumo de agua para mantenerte saludable.

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