Más allá de lo poético, más allá de lo simbólico que nos pueda parecer el término “corazón roto”, cabe decir qué estamos ante una cardiopatía real que deberíamos conocer en profundidad.

Resulta curioso que esta miocardiopatía por estrés fuera descrita por primera vez hace relativamente poco.

Fue en los años 90 cuando un médico japonés publicó el primer artículo científico sobre el tema.

Una ligera contracción del ventrículo izquierdo que le confiere al corazón forma de cono, sensación de ahogo en el paciente y el aumento desmesurado de la adrenalina.

Son las tres características básicas que definen la miocardiopatía de Takotsubo.

Ahora bien, desde entonces hasta ahora esta condición médica se ha popularizado bastante, y con ella, aspectos que sin duda tienen matices y deben ser aclarados.

Entre estos está el hecho de que es una cardiopatía que se resuelve en pocos días sin dejar secuelas y que afecta casi siempre al género femenino.

Bien, cabe señalar que hay muchos más matices alrededor del síndrome del corazón roto que es necesario conocer.

Asimismo, no se nos puede olvidar algo esencial: todos nosotros somos susceptibles de padecer en un momento dado este tipo de cardiopatía.

Por lo tanto, es vital que conozcamos los desencadenantes y el modo de prevenirlo.

1. El síndrome del corazón roto puede ser más grave en los hombres

Se ha popularizado tanto la idea de que el síndrome del corazón roto es tan común en la mujer que hay quien llega a creer que es exclusivo de este género.

Aclaremos ideas:

  • El síndrome del corazón roto aparece sobre todo en mujeres mujeres posmenopáusicas.
  • La miocardiopatía de Takotsubo también puede afectar a los hombres. La proporción es menor, pero hay datos que no podemos descuidar.

Los hombres presentan mayor historial clínico asociado a cardiopatías que las mujeres.

Por tanto, el hecho de que en un momento dado aparezca este tipo de micardiopatía asociada al estrés, puede ser algo grave.

Por otra parte, mortal si ese hombre ya cuenta con problemas cardíacos previos.

Asimismo, cabe señalar también que aunque sea más habitual en el género femenino, ello no significa que sea una enfermedad común.

Al mismo tiempo, ni que los médicos vean a diario en los centros médicos o en las salas de urgencias.

Estamos ante un tipo de anormalidad cardíaca temporal que, en realidad, no es tan frecuente como los infartos.

2. No hay un fallo cardíaco: es un trastorno temporal

Lo más complejo de la miocardiopatía de Takotsubo es que la persona cree verdaderamente que está sufriendo un infarto, que va a morir.

La sintomatología es la misma pero, cuando los médicos llevan a cabo las pruebas clínicas, descubren al instante que no hay fallo cardíaco:

  • No hay ningún coágulo de sangre que bloquee la arteria.
  • Se aprecia en cambio algo muy llamativo: el ventrículo izquierdo tiene una forma cónica.
  • Esta alteración se debe al impacto de la adrenalina que deforma –temporalmente– el músculo cardíaco, pero nunca las propias arterias coronarias.

Por lo general, esta alteración se resuelve en poco tiempo sin dejar secuelas.

No obstante, el problema está sin duda en si ya tenemos problemas cardíacos previos o si sufrimos en más ocasiones esta miocardiopatía.

3. De pronto, nuestras emociones atacan al corazón

Una decepción, una pérdida, un fuerte impacto emocional, una mala noticia…

Nuestra mente no está preparada para la adversidad y, cuando esta aparece, nuestro cerebro reacciona del peor modo:

Liberando una combinación tóxica de hormonas que atacan directamente al corazón.

  • Se eleva de forma increíble el nivel de dopamina, adrenalina y noradrenalina.

Son catecolaminas que fluyen en la sangre para impactar de forma directa en el músculo del corazón.

  • Es, efectivamente, algo similar a un golpe interno, al que le sigue un dolor paralizante en el pecho, sensación de ahogo y mareos…

La persona cree morir, porque las emociones, de pronto, actúan como nuestras propias enemigas al no saber gestionar de forma adecuada determinados momentos de nuestra vida.

4. ¿Puedo llegar a morir por el síndrome del corazón roto?

Una idea que se ha popularizado es que nadie se muere por “tener el corazón roto”.

Sin embargo, debemos tener claros algunos aspectos:

  • Si no controlamos nuestras situaciones de estrés,  lo que empieza siendo una simple miocardiopatía puntual puede dar paso a una cardiopatía severa o incluso a un infarto.
  • Si volvemos a sufrir en más ocasiones este síndrome, esta miocardiopatía, el músculo cardíaco puede quedar dañado.
  • La miocardiopatía de Takotsubo puede ser grave en pacientes mayores o en personas que tengan otras dolencias asociadas.

5. Nadie está preparado para la adversidad o las malas noticias, pero podemos “entrenarnos”

Lo sabemos, nadie puede prever qué puede pasar mañana o cómo podemos reaccionar ante una mala noticia.

Lo ideal es cuidar el cuerpo y entrenar la mente en fortalezas, en calma interior, en resiliencia y en autocontrol.

Estas serían algunas pautas básicas.

  • Cuida de tus hábitos de vida. Evita fumar, come de forma saludable y haz ejercicio. Todo ello te permitirá tener un corazón más fuerte.
  • Entrena tus emociones. Para ello, puedes practicar diferentes técnicas de relajación, de meditación, de atención plena…
  • Encuentra actividades que favorezcan la liberación de tus emociones, que te hagan sentir bien, que te produzcan bienestar

Fuente:mejorconsalud.

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