Embarazo y acidez

Uno de los primeros síntomas que se hacen notar del embarazo es la acidez, o en términos más científicos, pirosis.

Para muchas mujeres, continúa durante los 9 meses con mayor o menor intensidad.

Consejos para prevenir la acidez

Afortunadamente, existe nuestro médico de cabecera, al que podremos recurrir para que nos ayude a aliviar el malestar que provoca la acidez.

Esta es producida por un exceso de jugos gástricos y la acción de las enzimas sobre el tubo digestivo, irritando, y a veces, inflamando el esófago.

Seguramente, el médico te recomendará modificar la dieta, los hábitos durante y después de las comidas, y estar más relajada.

Básicamente, lo que no tienes que hacer cuando sufres de acidez es acostarte inmediatamente después de comer.

Deja pasar por lo menos 2 horas antes de ir a la cama, pero tampoco estés recostada.

La idea es mantener el estómago vertical para que los jugos gástricos no tiendan a subir.

Si la acidez es muy frecuente durante tu embarazo, lo mejor es dormir casi sentada.

Es decir, levantando la cabecera de la cama con almohadas o almohadones, por lo menos 20 centímetros desde el fin de la espalda hasta la cabeza.

La actividad física después de comer tampoco es recomendable.

Mejor camina un poco o dúchate para pasar las 2 horas, pero no levantes cosas del suelo ni te pongas a ordenar la casa.

Si la acidez no disminuye, entonces es bueno que comas con mayor frecuencia.

No obstante, menos cantidad, haciendo por lo menos 5 comidas al día, aunque respetando los consejos del nutriólogo.

Otro buen consejo es evitar los alimentos:

  • Picantes
  • Ácidos
  • Cítricos

para no aumentar la acidez propia del estómago.

En este ítem, también entran las bebidas carbonatadas, las grasas y algunas hierbas, como la peperina o la menta.

Fuente: mejor con salud.

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