Para evitar la artrosis y otros problemas musculo-esqueléticos debemos seguir una dieta equilibrada para mantenernos en un peso adecuado

La posibilidad de padecer artrosis es casi 7 veces mayor en personas con obesidad que en personas con normopeso.

La obesidad es el factor que más está claramente relacionado con esta enfermedad.

La prevalencia de la obesidad un dato preocupante en el mundo occidental, lo que unido a este dato nos hace pensar que patologías asociadas a ella como la artrosis van a tener una gran presencia de aquí a unos años.

Por eso, tal y como veremos en este artículo, es muy recomendable no mantener un sobrepeso con grado de obesidad ni de jóvenes ni de mayores.

De hecho, variaciones leves podrían tener un impacto positivo en la reducción de la probabilidad de padecer artrosis. Veamos esta cuestión con más detenimiento.

Obesidad y artrosis, una asociación peligrosa

En relación al dato que encabeza este artículo, el presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha hecho las siguientes declaraciones:

“La asociación con obesidad se ha observado tanto en la artrosis de articulaciones de carga como cadera y rodilla, como en articulaciones que no son de carga (manos) o con la artrosis generalizada.

La obesidad ejerce un mecanismo negativo sobre las articulaciones que puede explicarse por el efecto de la carga excesiva que provoca una mayor degradación del cartílago articular, pero también ejerce otro mecanismo sistémico, en relación a la alteración metabólica asociada a la obesidad.

Así, se considera el tejido adiposo como un verdadero órgano endocrino, productor de sustancias con capacidad inflamatoria que podrían ejercer un efecto lesivo sobre el cartílago articular, independientemente del efecto carga, motivo que explicaría la asociación entre la obesidad y articulaciones de no carga”.

La artrosis, un dolor que incapacita

La artrosis es una enfermedad musculo-esquelética degenerativa causada por el deterioro del cartílago articular, la parte que recubre los extremos óseos que dan lugar a las articulaciones y permiten el movimiento del esqueleto.

Artrosis es una de las principales causas de discapacidad en el mundo moderno, lo cual deberíamos tener muy en cuenta. La calidad y esperanza de vida merman considerablemente.

Una persona con artrosis ve disminuidas sus posibilidades de

  • darse un paseo,
  • asearse,
  • cocinar
  • o realizar cualquier otra actividad básica de la vida diaria.

Por eso, todas las precauciones son pocas para evitar que esta terrible enfermedad nos aqueje.

Artrosis y artritis, dos enfermedades necesitadas de aclaración

Sea por confusión o por desconocimiento la artrosis y la artritis son dos enfermedades que se confunden con frecuencia.

Como hemos visto, mientras que la causa de la artrosis es el envejecimiento y el desgaste del cartílago, la artritis puede ser causada por

  • una enfermedad autoinmune
  • una infección
  • un traumatismo.

No obstante, las consecuencias de ambas son muy similares:

  • Disminución de la capacidad de movimiento de las articulaciones.
  • Rigidez.
  • Dolor.

Así, en el caso de la artritis, se usa un tratamiento u otro en función del origen:

  • corticoides
  • antiinflamatorios
  • supresores del dolor, etc.

La idea es centrarse en la enfermedad que ha causado la afección y mejorar de este modo el estado del paciente.

Sin embargo, dado que la artrosis es una patología degenerativa, solo se puede tratar el dolor mediante fármacos antiinflamatorios e inmunosupresores.

En cualquier caso, para ambas patologías es buena la práctica de ejercicio físico regular adecuado a la persona y supervisado por un especialista.

Consejos para perder peso

El desgaste que sufren nuestras articulaciones y huesos como consecuencia del sobrepeso es devastador.

Los expertos en el campo afirman que reducir 4 o 5 kilos, o 2 puntos de IMC, consigue disminuir el riesgo de osteoartritis en un 50 por ciento”.

Algunos puntos básicos que son claves para bajar de peso:

  • Controlar la cantidad de comida que ingerimos.
  • Comer con moderación y un poco de todo.
  • Mantenernos activos y caminar a diario.
  • Comer fruta y verdura cada día.
  • Limitar comidas con grasas o poco saludables.
  • Comer despacio y acompañados, siempre que se pueda.
  • Limitar los fritos y rebozados.
  • Quitarnos la sed con agua y evitar alcohol o bebidas azucaradas.
  • Moderar el consumo de azúcar blanco y de alimentos dulces.

No nos podemos olvidar de que consultar con profesionales sanitarios especializados para cualquier duda es primordial. Que nos ayuden y asesoren es el primer paso para decirle adiós a la obesidad.

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