• la mala alimentación,
  • los malos hábitos,
  • el estrés,
  • las emociones reprimidas,
  • la contaminación, etc.

Y todo ello se manifiesta de muchas maneras en nuestro cuerpo:

  • con problemas de vista,
  • patas de gallo,
  • mala circulación,
  • problemas digestivos,
  • astenia primaveral.

En este artículo, te explicamos cuáles son las señales más habituales de que nuestro hígado está inflamado, para que puedas tratarlo naturalmente, prevenir enfermedades y mejorar tu calidad de vida.

Problemas de vista

La Medicina Tradicional China nos explica que el órgano está directamente relacionado con los problemas de la vista, ya que estarían situados en el mismo meridiano.

Evidentemente, también hay factores genéticos y muchas otras cuestiones que influyen en la salud de nuestros ojos, pero si sufrimos algún problema ocular como por ejemplo:

  • miopía,
  • astigmatismo,
  • presbicia, etc.

Insomnio de 1 a 3

Cada órgano tiene un horario de máxima actividad, en el cual se regenera como una forma que tiene nuestro cuerpo de combatir naturalmente las enfermedades.

En el caso del hígado, su horario es de 1 a 3 de la madrugada y por ello si solemos despertarnos por la noche en este horario, sin motivo aparente, es posible que nuestro hígado no esté funcionando correctamente.

Patas de gallo

Las arrugas que aparecen en los laterales y debajo de nuestros ojos, también estarían relacionadas con la debilidad de nuestro hígado, además de poder coincidir con los problemas visuales.

Por ello las patas de gallo, especialmente si son prematuras, nos ayudarán a prestar más atención a nuestro hígado.

Del mismo modo, si queremos combatir estas líneas faciales también deberemos cuidarnos internamente.

Problemas de circulación

¿Te sorprende saber que la circulación y el hígado están íntimamente relacionados?

El hígado es un órgano que limpia nuestra sangre y por lo tanto su función será indispensable para que circule correctamente.

De este modo, si sufrimos desde jóvenes varices o hemorroides, no sólo deberemos tratarlas localmente sino que también tendremos que regular la función del hígado.

Malas digestiones

El hígado forma parte del aparato digestivo y es especialmente importante en la digestión de las grasas, gracias a la bilis que fabrica y se almacena en la vesícula biliar.

Por ello, si nos cuesta digerir alimentos grasos deberemos ayudar a nuestro hígado para que no se sobrecargue.

Será más sano para nosotros comer menos cantidad y en más ocasiones.

Además, el estreñimiento también puede estar relacionado con el hígado, entre otros motivos.

Trastornos menstruales

Como hemos dicho, el hígado está vinculado con la sangre y por lo tanto no es de extrañar que también tenga que ver en todo tipo de desarreglos menstruales, como

  • dolores,
  • síntomas premenstruales,
  • irregularidades, etc.

Dolor abdominal

Fruto de las malas digestiones podemos sufrir hinchazón y presión abdominal.

No obstante, será especialmente definitivo el hecho de sufrir un dolor opresivo encima de las costillas del lado derecho, justo encima de donde se encuentra nuestro hígado.

Al estar inflamado, este órgano haría presión hacia el exterior, ocasionándonos esa molestia.

Migrañas

Las migrañas pueden deberse a varios motivos, pero algunas de ellas, quizás las más habituales, están relacionadas con problemas digestivos y sobrecarga del hígado.

En este caso, las migrañas suelen darse coincidiendo con

  • la menstruación,
  • con excesos de comida o bebida,
  • o bien por el contacto con alguna sustancia tóxica.

Fuente: Mejor con Salud.

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