Nada como los niños bien educados. Y para eso, debes enseñarle a no interrumpir a los demás. Aquí tienes algunas técnicas efectivas para lograrlo

Cómo Actuar con Niños que Interrumpen
  • Elevar la mano.
  • Esperar su turno.
  • Pararse a un lado.

Todas demostraciones de padres y madres que han sabido enseñar a los niños a no interrumpir conversaciones, ¡y que nos llenan de orgullo!.

Aunque puede parecer una tarea colosal, lo cierto es que es un aprendizaje que los pequeños logran en muy poco tiempo, y como siempre lo decimos:

Desde la educación amorosa y el ejemplo de los mayores.

Descubre qué hacer con los niños que interrumpen conversaciones de adultos, y evitar que lo sigan haciendo.

Los niños siempre piden atención

Los pequeños no interrumpen porque sí, sino para llamar la atención de alguien más.

Si tu pequeño acostumbra a pasar tiempo a solas contigo, entonces será normal que cuando te hable, tú le escuches.

Por lo tanto, cuando estés hablando con alguien más, es lógico que interrumpa la conversación para llamar tu atención.

La situación se potencia cuando entran en juego los celos (si ven que le estás prestando atención a algo o alguien que no son ellos).

Y también cuando no han sido educados sobre orden y rutina (como cuando interrumpen a la maestra para hablar de otra cosa).

Son situaciones para nada graves que, con algo de paciencia y de esfuerzo, podrán corregirse en pocos días.

Tips para enseñar a los niños a no interrumpir
Como siempre, la primera medida y la más eficiente es actuar desde el ejemplo.

Si en la cena familiar todos se interrumpen entre sí, entonces los más pequeños lo tomarán como una conducta :

  • Habitual.
  • Aceptable.

De hecho, como la manera de hacerse escuchar ante los demás.

Y aunque eso puede ser verdad en ciertos escenarios, en la conducta diaria y civil no es una buena forma de proceder.

Además, de que el resto de la familia debe dialogar sin interrupciones, hay otras maneras de actuar con niños que interrumpen conversaciones de adultos.

Una de ellas es no responder a su pedido de atención, literalmente.

El niño no está actuando desde una mala intención, sino desde su naturalidad.

Si tú estás hablando con alguien y te interrumpe, mirarle y decirle que no lo haga

(y mucho peor: regañarlo por ello) es una manera de prestarle atención.

Por eso, es mucho más eficaz que le hagas un simple gesto con la mano (indicándole que se detenga, específicamente).

Y que sigas con tu diálogo unos segundos o minutos más.

Finalmente, hasta que puedas llegar a una pausa y le puedas consultar qué es lo que necesita.

Recuerda que tu hijo imita tus acciones

Cuando hables con tu hijo o hija y alguien más los interrumpe, repite la acción, pidiéndole (o gesticulando) a la otra persona a que espere.

Tu hijo verá que el comportamiento es recíproco hacia él o ella:

Que si espera su turno, en otros momentos alguien más también lo hará.

Y si sucede que interrumpes a alguien o a tu propio hijo sin notarlo, pide disculpas claramente y pídele que continúe.

Esta es otra manera de demostrarle que no se debe interrumpir, ni él, ni los demás, ni siquiera tú.

Por otro lado, cuando haya muchas personas (por ejemplo: en la mesa familiar) puedes implementar la técnica de levantar la mano para hablar.

Ya que esta conducta se repetirá en la escuela, será muy fácil de integrar a la rutina familiar diaria.

Deja un comentario

Menú de cierre